- Fecha del viaje: 4 y 5 de septiembre de 2013
No es posible comprender al Florencia contemporáneo sin analizar la influencia de la familia Médici. Entre sus miembros destacaron tres papas, dos reinas de Francia e incluso gobernantes florentinos. La fortuna inicial del clan tiene sus orígenes en la banca, ello permitió a Lorenzo de Médici patrocinar a diversos artistas y transformar a la ciudad del Gran Ducado de Toscana en la cuna del Renacimiento.
Ese intercambio cultural permitió un fenómeno de conciencia social en plena llegada de la Edad Moderna (siglo XV), cambiando el paradigma del catolicismo medieval hacia uno antropocentrista. Con ello, se revisaron y reestudiaron procesos de la Antigüedad para reestablecer la figura del hombre en el centro del universo. Todo ello fue interpretado en la ciudad por artistas como Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci y Botticelli.
Todo este poder e influencia permite comprender el porqué de la elección de Florencia como capital de Italia entre 1865 y 1871, durante el proceso de Unificación del país. Actualmente, la ciudad cuenta con alrededor de 380 mil habitantes (aunque su ciudad metropolitana supera el millón), está ubicada al norte de la Italia Central, y es la capital de la Región de la Toscana.

Motivos de sobra para considerar a la ciudad como un centro artístico, además de económico y administrativo. Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1982, y Capital Europea de la Cultura de 1986, hoy Florencia destaca por sus museos, galerías, basílicas y su centro comercial histórico, el que debió ser remodelado tras la Segunda Guerra Mundial.
En cuanto a sus galerías destacan Uffizi (una de las más visitadas del mundo, con más de 50 salas), Bargello (palacio que cuenta con obras de Miguel Ángel y Donatello), y la Galería de la Academia, la cual cuenta con el reconocido David, obra creada por Miguel Ángel en 1504, considerada como una de las expresiones cumbres del Renacimiento.
Su arquitectura, con herencias preferentemente medievales y renacentistas, destaca por construcciones como la Catedral de Santa María del Fiore y su sorprendente cúpula (que cuenta también con el Campanario de Giotto y el Baptisterio de San Juan), el Ponte Vecchio (ver recuadro), la Basílica de la Santa Cruz (construida en honor a San Francisco de Asís), y el Palacio Viejo (que en su interior cuenta con un museo y con las instalaciones de la Municipalidad de Florencia).

Pero Florencia no solo es conocida por sus construcciones, también lo es por su gastronomía. Es cosa de ir al supermercado y encontrarse con una “salsa de tomates a la toscana” para comprender que existen una serie de tradiciones culinarias vinculadas a un clima combinado con mar y tierra. Aceite de oliva, pasta, trufas, porotos (hay una variedad conocida como “poroto a la toscana”), queso y carnes son algunos de sus ingredientes preferidos.
Algunos, incluso, hablan de la pizza a la toscana como una forma de mezclar una serie sabores de la tierra con algún tipo de salame. Pruébela, valdrá la pena…

Artículo publicado en El Rancaguino sobre Florencia el 26 de marzo de 2017.
FLORENCIA, ITALIA
#OjoAlDato
¿Dónde comer?
Gusto Leo (Via del Proconsolo 8). Trattoria y pizzería que cuenta con una amplia variedad de carnes, pastas y las clásicas “bruschettas” (rebanadas de pan tostado, rebozadas con ajo y preparadas a la parrilla con aceite de oliva, sal y pimentón molido).


¿Qué visitar?
Ponte Vecchio (Ponte Vecchio s/n). Ubicado en el centro histórico de la ciudad, es uno de los más famosos del mundo, que cruza la parte más angosta del río Arno. Histórico por ser un foco de intercambio comercial, fue el lugar donde creó el concepto de bancarrota.
