- Fecha del viaje: 8 y 9 de septiembre, 2013
“Maño” es el apodo que se le da a los habitantes de Aragón nacidos en ciudades ubicadas en la ribera del río Ebro. “En Zaragoza hay carácter y un error de conceptos. Se dice que los maños son cabezotas, son testarudos… No, lo que pasa es que tienen razón; y si no la tienen, se las debes dar porque te pueden poner la cabeza como un bombo. Son gente para decir no, dicen sí por los cojones”, afirma en sus monólogos Leo Harlem, un reconocido humorista español.
Las bromas están relacionadas con la difícil personalidad de los maños, lo que para muchos se justifica proporcionalmente con las bajas temperaturas del sector. La lógica de la relación temperatura de un lugar/personalidad de sus habitantes nos permitiría comprender el carácter de los rusos a diferencia de quienes viven en Isla de Pascua, por ver las dos caras de la moneda.
“En Zaragoza hace frío. Bueno la verdad es que allí lo fabrican y exportan al resto del planeta… Especialmente en la estación de trenes, si he visto allí a Santa Clos poniendo cadenas para el trineo, incluso a pingüinos aplicarse un anticongelante”, continúa el monologuista haciendo referencia a las mínimas invernales que en reiteradas ocasiones cruzan la barrera de los grados Celsius bajo 0.

Con más de 2 mil años de historia, Zaragoza ganó notoriedad en el panorama mundial al transformarse en la capital del novel Reino de Aragón en 1118, en plena lucha con los árabes. Luego, durante la corona de Fernando II de Aragón (conocido como “Fernando el Católico”) en el siglo XV, la ciudad encontró su mayor esplendor tras la creación de una universidad y de la Lonja (lugar de intercambio comercial que hoy es un destacado museo).
Actualmente, cuenta con alrededor de 700 mil habitantes y es capital comarcal, provincial y autonómica. Su ubicación geográfica, que pareciera ser en “el corazón de España”, le permite ser la conexión de las principales urbes, siendo el punto de descanso de referencia en un viaje terrestre entre Madrid y Barcelona; por ello cuenta con excelentes vías de transporte: aeropuerto, ferrocarril, trenes y tranvías.
Lugares para visitar hay por doquier: arquitectura contemporánea, plazas, amplios parques, diversos entornos naturales (propios de los ríos que cruzan la ciudad como el Gallego, el Huerva y el ya mencionado Ebro), museos y teatros. Sin embargo, sus principales atractivos están en el patrimonio histórico que pudo prevalecer tras una serie de conflictos armados, como la Guerra de la Independencia contra la Francia de Napoleón entre fines del siglo XVIII y principios del XIX.

La Catedral del Salvador (templo barroco más grande de España), el Palacio de la Aljafería (construcción árabe que actualmente es la casa del parlamento regional) y la Basílica de la Virgen del Pilar (ver recuadro relacionado). En este última se trata de la patrona de la ciudad, a la cual recurrían distintos ejércitos a entregar ofrendas a cambio de ayuda para la defensa de su territorio.
Además del templo, principal punto turístico de la ciudad (ver recuadro), se venera a la virgen con las Fiestas del Pilar, máxima celebración de Zaragoza que se realiza el 12 de octubre (coincidiendo con el Día de la Raza o Hispanidad) entregando una serie de ofrendas; pero si hay patrona también hay patrón: San Valero, que se celebra cada 29 de febrero.
Los patrones de la ciudad han permitido generar una serie de souvenirs para turistas.¿Una recomendación? Los chocolates caseros en honor a la Virgen del Pilar, hay una amplia variedad que son realmente imperdibles.

ZARAGOZA, ESPAÑA
#OjoAlDato
¿Dónde comer?
Restaurante Piazza (Restaurante Piazza 7). Con 14 euros por persona (10 mil pesos chilenos) se puede disfrutar de un buffet libre con los más exquisitos platos de la comida española. Durante la noche ofrece un amplio surtido de tapas.


¿Qué visitar?
Basílica de la Virgen del Pilar (Plaza del Pilar s/n). ¡Sí, la misma que fue atacada con una bomba por una pareja de anarquistas chilenos! Es una de las construcciones con más historia de la ciudad, considerada como una de las joyas del arte barroco que homenajea a la patrona de la ciudad y de todo Aragón.
