Apuntes de NFL: Saber jugar, saber ganar

Los campeones Chiefs volverán a disputar el Super Bowl. Sus rivales serán los 49ers, a quienes vencieron hace cuatro años.

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Las Finales de Conferencia dejaron de manifiesto la importancia de la experiencia y de igual manera, la inteligencia para saber jugar esta clase de partidos, cuando está en disputa la chance de llegar al Super Bowl. Los Chiefs y los 49ers ganaron al ser equipos más curtidos, encontrando maneras de salir adelante (sobre todo, los Niners). Características propias de equipos grandes. Por el contrario, los Ravens y los Lions intentaron, pero no supieron resolver.

El próximo 11 de febrero, los equipos de Kansas City y San Francisco se estarán enfrentando en el Super Bowl LVIII, en una re-edición del duelo que sostuvieron hace cuatro años en Miami. Esta vez, el escenario será en Las Vegas, donde los Caciques podrían lograr un back-to-back, algo que no ocurre hace casi 20 años en la NFL, y los Mineros podrían volver a ganar el trofeo Lombardi, que no consigue esta franquicia desde la temporada de 1994.

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Travis Kelce sumó 116 yardas y anotó un touchdown en el triunfo de los Kansas City Chiefs sobre los Baltimore Ravens.

Kansas City Chiefs: la costumbre de ganar

Los Chiefs no solo son campeones vigentes, sino que se comportan y juegan como tales. Ejecutan en las tres facetas del juego. Anotan cuando hay que hacerlo, defienden cuando corresponde, los cuadros especiales también cumplen con su parte. Y lo más importante, hacen todo lo necesario para ganar los partidos, al margen si lo consiguen de forma vistosa o pragmática.

El domingo, impusieron su ofensiva en la primera mitad. Impactante el dominio en el scrimmage, permitiendo avanzar casi sin frenos en sus dos primeras series, donde anotaron sus dos touchdowns. Patrick Mahomes tenía tiempo de sobra dentro del pocket. Cuando acechaba la presión, supo desplazarse. Y en las jugadas más críticas, siempre buscó y encontró a Travis Kelce (11 recepciones en 11 targets) mediante pases de alta complejidad, pero a su vez con un alto nivel físico y técnico, como fue en la primera serie, donde se combinaron en un 4th down y después, en la jugada de TD.

Los 17 puntos de Kansas City fueron conseguidos en la primera mitad, dejando el trabajo a su unidad defensiva, que terminó rematando el triunfo ante los Baltimore Ravens. Impecable estrategia empleada por el coordinador Steve Spagnuolo, llevada a cabo por sus jugadores en la cancha, variando con esquemas y situaciones de blitz, donde en algunas jugadas, mandaban a esquineros y/o safeties a cargar sobre Lamar Jackson, quien terminó jugando su peor partido de la temporada (cuatro capturas sufridas, dos balones perdidos).

Un protagonista inesperado: L’Jarius Sneed, el jugador que provocó el fumble de Zay Flowers, evitando un touchdown que hubiese colocado a los Ravens a tres puntos, con todo el cuarto período por delante. El oportuno manotazo de Sneed provocó un balón suelto y posesión para los Chiefs, que pudieron seguir administrando su ventaja hasta el final.

A propósito de Flowers: antes de aquel fumble, había cometido un castigo por azotar el balón en frente de un rival, retrasando 15 yardas a su equipo, cuando había entrado a la zona roja. Esos dos fatídicos momentos ilustraron todos los errores que privaron a Baltimore de ganar en su propio estadio.

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Brock Purdy sumó 267 yardas mediante 20 pases completos en la victoria de los San Francisco 49ers sobre los Detroit Lions.

San Francisco 49ers: una remontada casi improbable

Apenas terminado el juego del domingo, en la entrega del trofeo Halas al campeón de la NFC, George Kittle declaraba que los Lions «los tenían». La verdad, es que la primera mitad una cátedra de football por parte del conjunto de Detroit. Abrió un margen de 14-0 antes de terminar el primer cuarto y pudo extender a 24-7 rumbo al intermedio. Los 49ers eran dominados en su cancha y una remontada parecía muy compleja, más allá de los 17 puntos de diferencia.

Ciertamente, los Lions contribuyeron con errores calamitosos durante la segunda mitad, pero los 49ers supieron aprovechar. Lo mejor del caso, fue que nunca desesperaron a pesar del déficit en el marcador. Siguieron jugando a lo que saben y el balón siempre fue a sus mejores jugadores. Deebo Samuel logró muchas yardas después de recibir el balón, Christian McCaffrey siempre fue productivo corriendo y recibiendo el ovoide (132 yardas totales, dos touchdowns por tierra) y Brandon Aiyuk fue autor de una de las recepciones más increíbles de la temporada, la cual sirvió para cambiar el ímpetu del juego en el tercer cuarto.

Además de los reconocidos playmakers, también fue importante su mariscal Brock Purdy. En este caso, lo importante fue ver que cuando tuvo que hacer jugadas, las supo hacer y hasta arriesgó cuando había que hacerlo. Especialmente, en un par de scrambles que corrió, cuando parecía estar atrapado en el bolsillo de protección. Esas jugadas fueron parte de dos series que culminaron en touchdowns para el equipo de San Francisco, que ante otro lento comienzo, tuvo que venir de atrás y lograron una de las victorias más importantes en su historia.

A esta altura sería redundante referirse a las decisiones de Dan Campbell. Para bien y para mal, así es como se hizo conocido el entrenador de los Lions. Se pueden sacar varias interpretaciones sobre aquellos 4th downs en la segunda mitad. Pero en término general, fue un cúmulo de jugadas desafortunadas, drops, malas ejecuciones y hasta un fatídico fumble de Jahmyr Gibbs terminaron enterrando las posibilidades de una primera llegada al Super Bowl para el equipo de Detroit. Cierto, el coach tuvo responsabilidad, pero el equipo completo dejó de jugar como tan bien lo hizo en los dos primeros cuartos.

Para el conjunto de San Francisco, llegó la oportunidad de coronar un proceso que vienen construyendo desde 2017, cuando Kyle Shanahan llegó a dirigir a los 49ers. En la edición LIV estuvieron muy cerca, pero no pudieron ganar el Super Bowl. Ahora, por fin lograr tener otra chance y será contra el mismo equipo que les ganó aquel 2 de febrero de 2020. Oportunidad única para estos Niners, cuyo roster demuestra tener la mayor proporción de calidad y cantidad de talento en toda la liga y que claramente, su objetivo no es otro que ganar el trofeo Lombardi. Nos espera un gran enfrentamiento para cerrar la 104° temporada de la NFL.

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