(EUROPA PRESS) El Real Madrid inicia la LaLiga EA Sports 2026-2027 con una misión clara: recuperar la competitividad perdida y volver a disputar el dominio del fútbol español al FC Barcelona. Para conseguirlo, el club apuesta por un viejo conocido. José Mourinho regresa al banquillo 13 años después, acompañado por una profunda renovación de la plantilla.
El desafío llega después de dos temporadas lejos de las expectativas. El Madrid que conquistó su 15ª Champions League y la 36ª Liga parece haber quedado atrás. Las salidas de Toni Kroos, Luka Modric y Carlo Ancelotti marcaron el final de un ciclo que no logró prolongarse con Xabi Alonso ni Álvaro Arbeloa.
La llegada de Mourinho busca modificar ese escenario. Su perfil, basado en liderazgo, exigencia y disciplina, responde a la necesidad de recuperar una identidad competitiva. “No es trabajar en el Real Madrid, es trabajar para el Real Madrid”, resumió el portugués a su llegada.
El entrenador tendrá, además, varias piezas nuevas para construir su proyecto. Denzel Dumfries y Trent Alexander-Arnold compiten por el lateral derecho, mientras Marc Cucurella refuerza una posición que ha generado dudas desde la salida de Marcelo. En defensa, Ibrahima Konaté añade presencia física al eje.
Bellingham, Mbappé y una nueva estructura
En el centro del campo estará uno de los principales interrogantes. Sin Rodri Hernández, el Madrid deberá encontrar su propio organizador. Aurélien Tchouaméni parte como pieza importante, con Fede Valverde, Bernardo Silva y Arda Güler como alternativas para acompañarlo.
Jude Bellingham también tendrá un papel central. Después de mostrar otra versión con Inglaterra, Mourinho espera recuperar su influencia en el último tercio y aprovechar su capacidad para llegar al área.
En ataque, Vinícius Júnior afronta una temporada decisiva tras un curso irregular, mientras Yan Diomande aparece como una de las grandes apuestas del mercado. El joven atacante deberá adaptarse rápidamente a la presión del Santiago Bernabéu.
El principal argumento ofensivo seguirá siendo Kylian Mbappé. Sus 42 goles de la temporada anterior fueron una de las pocas noticias positivas de un curso sin títulos, aunque todavía queda pendiente mejorar su conexión con Vinícius.
La presión también estará determinada por la historia reciente. El Madrid acumula dos temporadas sin conquistar grandes trofeos y solo ha ganado cuatro de las últimas diez ediciones de LaLiga. Además, apenas consiguió un triunfo en los últimos dos Clásicos.
Por eso, aunque la Champions League representa la gran obsesión de Mourinho, LaLiga será un termómetro fundamental. El regreso del portugués no solo pretende recuperar títulos: busca devolver al Real Madrid la competitividad necesaria para volver a plantar cara al Barcelona.
