(EUROPA PRESS) La aventura africana en el Mundial 2026 llegó a su fin con la derrota de Marruecos por 2-0 frente a Francia en los cuartos de final. Los «Leones del Atlas», que habían cargado con las esperanzas del continente durante toda la competencia, no pudieron repetir la histórica campaña de Qatar 2022 y cerraron la participación de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) en un torneo que dejó motivos tanto para el optimismo como para la autocrítica.
Esta Copa del Mundo inauguró el formato de 48 selecciones. Permitió a África contar por primera vez con diez representantes. El incremento de cupos tuvo un efecto inmediato: nueve equipos avanzaron a la fase eliminatoria y el continente superó por primera vez la barrera de los 50 goles convertidos en una misma edición.
Solo Túnez quedó eliminado en la fase de grupos. Marruecos, Egipto y la sorprendente Cabo Verde avanzaron invictos. Sudáfrica, Costa de Marfil, Senegal, Ghana, Argelia y RD Congo también encontraron un lugar entre los 32 mejores.
La primera etapa dejó resultados que reforzaron el crecimiento del fútbol africano. Senegal firmó un histórico 5-0 sobre Irak. Ghana rescató un empate ante Inglaterra y RD Congo debutó igualando frente a Portugal. Cabo Verde, una de las grandes revelaciones del campeonato, también llamó la atención tras sumar puntos contra España y Uruguay.
El salto pendiente en las rondas decisivas
El panorama cambió por completo cuando comenzaron los cruces directos. De los nueve clasificados africanos, solo Marruecos y Egipto lograron superar los 16° de final. Mientras que varios quedaron eliminados tras partidos en los que habían mostrado méritos suficientes para avanzar.
Senegal dejó escapar una ventaja de dos goles frente a Bélgica en los minutos finales. RD Congo sufrió una dolorosa remontada ante Inglaterra y Cabo Verde vendió cara su derrota en el alargue frente a Argentina.
Marruecos volvió a asumir el protagonismo. Tras eliminar a Países Bajos en la definición por penales, superó con autoridad a Canadá por 3-0 para convertirse en la primera selección africana en alcanzar los cuartos de final en dos Mundiales consecutivos. Un nuevo hito para un equipo que sigue consolidándose como la principal potencia del continente.
El sueño terminó otra vez frente a Francia. Los goles de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé marcaron la diferencia en un partido donde los europeos impusieron su jerarquía y frenaron el intento marroquí de seguir haciendo historia.
Más allá de los avances, el balance deja tareas pendientes. Solo Marruecos y Costa de Marfil consiguieron ganar más de un encuentro en todo el torneo, mientras que Túnez protagonizó una campaña para el olvido, con tres derrotas, 12 goles en contra y un cambio de entrenador en plena competencia.
El Mundial confirmó que África cuenta con más selecciones capaces de competir de igual a igual frente a las grandes potencias. Sin embargo, también dejó claro que el siguiente paso pasa por transformar esas buenas actuaciones en victorias cuando el margen de error desaparece. La cantidad ya dejó de ser el desafío; ahora, el objetivo es convertir ese crecimiento en protagonismo real en las instancias que definen el camino hacia el título.
