Después de una jornada con cuatro empates, el Mundial 2026 continúa este martes, donde varias selecciones con distintos recorridos en la élite buscarán comenzar con el pie derecho. El campeón vigente, Argentina, dará el primer paso en su misión de retener la corona frente a una desafiante Argelia. Mientras que Francia protagonizará un atractivo duelo ante Senegal.
Argentina comienza un nuevo Mundial con Messi al frente
La Albiceleste comenzará un nuevo capítulo en su rica historia mundialista con el objetivo de conseguir un logro reservado solo para los más grandes: convertirse en bicampeón del mundo, una hazaña que únicamente alcanzaron Italia y Brasil.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni disputará su 19ª Copa del Mundo y llega respaldado por un ciclo dorado que incluye la conquista de Qatar 2022 y dos títulos consecutivos de Copa América. Su clasificación a México, Estados Unidos y Canadá 2026 también reflejó su dominio en Sudamérica. Finalizó en el primer lugar de las Eliminatorias Sudamericanas.
Al frente de la ilusión argentina estará nuevamente Lionel Messi, el jugador con más presencias en la historia de los Mundiales con 26 partidos y máximo goleador de su selección en el torneo con 13 tantos. El capitán buscará ampliar un legado que tuvo uno de sus puntos más altos en Qatar. Fue elegido como el mejor futbolista de la competencia.
Enfrente aparecerá Argelia, una selección que regresa a una Copa del Mundo después de su ausencia desde Brasil 2014. Aquella edición representó su mejor actuación histórica, alcanzando los octavos de final y obligando a Alemania, que terminaría siendo campeona, a resolver el partido en el tiempo adicional.
Será el primer enfrentamiento entre ambos países en una Copa del Mundo. Su único antecedente ocurrió en un amistoso disputado en 2007 en Barcelona. Fue victoria argentina por 4-3 y una destacada actuación de Messi, autor de dos goles.
Francia y una cuenta pendiente con Senegal
Uno de los duelos más atractivos de la jornada tendrá a Francia y Senegal frente a frente por segunda vez en la historia de los Mundiales. El recuerdo lleva al 31 de mayo de 2002, cuando los Leones de Teranga sorprendieron al campeón defensor con una victoria por 1-0 gracias al gol de Papa Bouba Diop en el partido inaugural de Corea-Japón.
Más de dos décadas después, los franceses llegan convertidos en una de las grandes potencias del fútbol mundial. Desde que levantaron el trofeo como anfitriones en 1998, alcanzaron cuatro finales en las últimas siete ediciones del certamen y ahora buscarán llegar a su tercera final consecutiva tras conquistar Rusia 2018 y terminar segundos en Qatar 2022.
La principal figura vuelve a ser Kylian Mbappé, máximo goleador de la clasificación europea para su equipo y dueño de una impresionante marca de 12 tantos en Copas del Mundo. Está a solo un gol del récord histórico francés de Just Fontaine.
Senegal, por su parte, disputará su cuarta participación mundialista y la tercera de manera consecutiva. La selección africana mantiene vivo el recuerdo de su brillante estreno en 2002. Ahí alcanzó los cuartos de final tras derrotar precisamente a Francia en su primer partido.
Con Sadio Mané como máximo goleador histórico del seleccionado, los africanos buscarán volver a demostrar que pueden competir de igual a igual frente a las grandes potencias del planeta.
Irak, Noruega, Austria y Jordania buscan escribir su propia historia
La jornada también ofrecerá enfrentamientos inéditos en la Copa del Mundo. Irak volverá a la máxima cita del fútbol tras cuatro décadas de ausencia. Se medirá ante una Noruega que regresa a un Mundial después de su última aparición en Francia 1998.
Los europeos llegan con una generación talentosa encabezada por Erling Haaland y Martin Ødegaard. Dos figuras llamadas a liderar el intento noruego de recuperar protagonismo internacional.
En el otro encuentro, Austria disputará su primera Copa del Mundo en 28 años. Buscará apoyarse en su tradición histórica, que incluye un tercer puesto en Suiza 1954.
Su rival será Jordania, uno de los debutantes absolutos del torneo. Después de nueve intentos fallidos en las Eliminatorias asiáticas, el combinado jordano consiguió una clasificación histórica y tendrá su primer desafío en el escenario más importante del fútbol mundial.
