La última jornada de repechajes rumbo al Mundial 2026 dejó un golpe duro para dos selecciones con ambición. Italia volvió a fracasar en su intento por clasificar y quedó eliminada en la tanda de penales frente a Bosnia-Herzegovina. En paralelo, Bolivia cayó 2-1 ante Irak en la repesca intercontinental y también se despidió del gran objetivo.
En Zenica, la selección italiana parecía tener el control. Se adelantó en el marcador con un potente derechazo de Moise Kean desde fuera del área, un gol que devolvía la ilusión a una escuadra que buscaba evitar su tercera ausencia consecutiva en una Copa del Mundo. Sin embargo, el partido cambió drásticamente antes del descanso con la expulsión de Alessandro Bastoni, que dejó a los visitantes con diez hombres y condicionó el desarrollo del complemento.
Bosnia aprovechó la superioridad numérica y empujó hasta encontrar el empate en el minuto 79. Haris Tabakovic capturó un rebote tras una intervención de Gianluigi Donnarumma y mandó el balón al fondo de la red. La igualdad se mantuvo durante la prórroga y todo se definió desde los doce pasos.
En la tanda, los locales mostraron eficacia total en sus primeros cuatro lanzamientos. Italia, en cambio, falló a través de Pio Esposito y Bryan Cristante. El desenlace confirmó un nuevo desastre para la ‘Azzurra’, que se queda fuera del Mundial por tercera edición consecutiva, un hecho impensado para una de las potencias históricas del fútbol europeo.

Bolivia también se queda a las puertas
En Monterrey, Bolivia soñaba con volver a una Copa del Mundo después de 32 años, pero su camino terminó con una derrota 2-1 ante Irak en territorio mexicano. El equipo dirigido por Óscar Villegas había superado una fase previa con entusiasmo, lo que alimentó la esperanza de romper una larga sequía.
El arranque fue adverso. A los nueve minutos, Ali Al Hamadi abrió la cuenta para Irak tras un tiro de esquina y una desconcentración defensiva. Bolivia intentó reaccionar con posesión y empuje, aunque le costó generar peligro claro. La recompensa llegó a los 38’, cuando Moisés Paniagua interceptó un disparo de Ramiro Vaca y definió con potencia para establecer el empate.
En el complemento, cuando la ‘Verde’ buscaba consolidar su dominio, Irak golpeó con contundencia. A los 51’, Aymen Hussein conectó de primera un centro desde la derecha y marcó el 2-1 definitivo. Bolivia insistió hasta el final, encerró a su rival y tuvo una ocasión clara en los pies de Fernando Nava, pero el arquero Ahmed Basil respondió con seguridad.
El pitazo final desató contrastes: la tristeza boliviana frente a la euforia iraquí, que regresa a un Mundial tras cuatro décadas.
