En un escenario turístico cada vez más saturado y homogéneo, Asturian Ways ha optado por salirse del camino marcado. La empresa asturiana se ha convertido en una referencia pionera al proponer una fórmula tan simple como poco habitual: caminar de día y celebrar de noche. Su ciclo de escapadas De Folixa en Folixa combina senderismo guiado en entornos naturales con la asistencia a festivales de música, fiestas populares y encuentros culturales alternativos en el medio rural, una propuesta que rompe con las categorías tradicionales del turismo activo y cultural.
Asturian Ways no funciona como una agencia convencional. Nacida y arraigada en Asturias, su filosofía parte de una premisa clara: viajar no es solo observar un paisaje, sino formar parte de él. Por eso, todas sus escapadas se diseñan con guías profesionales, grupos reducidos, alojamientos rurales y una marcada apuesta por la sostenibilidad. Con De Folixa en Folixa, la empresa va un paso más allá y derriba una frontera histórica entre la montaña y la cultura festiva.
La idea es aprovechar fines de semana señalados y festivales locales para articular experiencias completas. Las jornadas se reparten entre rutas de senderismo de nivel moderado, paseos por valles y bosques, y la participación en celebraciones culturales alejadas de los grandes circuitos comerciales. No hay macroconciertos ni eventos masificados, sino festivales rurales con identidad propia, integrados de forma natural en el ritmo del viaje.

De la senda al escenario
Las escapadas están pensadas para un público que busca algo más que acumular kilómetros. El senderismo sigue siendo el eje central, pero no desde una lógica competitiva, sino experiencial. Tras la caminata llega la “folixa”, ese concepto tan asturiano que resume fiesta, encuentro y disfrute colectivo.
Uno de los ejemplos más representativos es la escapada vinculada a la Festa dos Frailes, en el occidente de Asturias. Durante un fin de semana, los participantes se alojan en una casa de aldea, recorren los paisajes de Los Oscos y, al caer la tarde, se integran en un festival donde conviven teatro de calle, humor, música y cultura popular. Naturaleza y celebración no compiten: se complementan.
Hasta ahora, las propuestas de Asturian Ways han pasado por festivales y eventos en Galicia, Burgos, León, Cantabria o Euskadi, y el calendario sigue creciendo. Los límites los marcan únicamente la agenda y la curiosidad de un público dispuesto a descubrir nuevas celebraciones desde dentro.
El valor diferencial de De Folixa en Folixa está también en su carácter pionero. Asturian Ways fue de las primeras empresas en sistematizar esta combinación dentro de un producto turístico estructurado, seguro y legalmente regulado. No es una improvisación, sino una experiencia diseñada con el mismo rigor que una ruta de montaña.
Además, su enfoque refuerza el turismo sostenible y con identidad. Los grupos reducidos minimizan el impacto ambiental, se apoya a alojamientos y servicios locales y se contribuye a la viabilidad de festivales rurales que dependen del tejido comunitario. No es casual que la empresa cuente con el sello Biosphere y la Q de Calidad Turística.
En un momento de replanteamiento del modelo turístico, propuestas como esta apuntan a una tendencia con futuro: viajar mezclando actividad física, cultura y convivencia. Asturian Ways demuestra que la montaña también puede conducir a la fiesta y que, cuando la celebración nace del territorio, es otra forma auténtica de conocerlo.
