(EUROPA PRESS) La cara más positiva de la jornada para el baloncesto español llegó desde Boston. Hugo González tuvo un papel destacado en la victoria de los Celtics ante los Indiana Pacers por 103-95, en un partido que exigió carácter y resiliencia. El alero madrileño aportó 6 puntos y 11 rebotes. Números que no reflejan del todo su influencia en el encuentro, especialmente en el apartado defensivo.
Su intensidad fue clave para cambiar la dinámica del partido, en que los Celtics llegaron a estar 20 puntos por debajo en el tercer cuarto. González se convirtió en un factor diferencial desde el esfuerzo. Cerró el rebote y aportó versatilidad defensiva. Le permitió a Boston crecer desde atrás y recuperar sensaciones en un momento crítico.
El ex-jugador del Real Madrid fue recompensado con una elevada carga de minutos: disputó 36, su récord personal en la NBA. Prácticamente jugó toda la segunda mitad y partió como titular tras el descanso, en lugar de Josh Minott. La confianza del cuerpo técnico quedó patente en un encuentro de máxima exigencia. De hecho, el plus/minus de Hugo en este juego llegó a +21, el mejor de todo el equipo de Boston.
La remontada de los Celtics se apoyó también en el liderazgo ofensivo de Jaylen Brown, que firmó 31 puntos y fue el referente anotador del conjunto verde. Para el el # 7, fue su séptimo partido consecutivo con al menos 30 unidades. Con este triunfo, Boston suma su tercera victoria consecutiva y se consolida en la tercera posición de la Conferencia Este (18-11), mostrando profundidad de plantilla y alternativas más allá de sus estrellas habituales.
Aldama y los Grizzlies no pueden ante el campeón
El canario Santi Aldama vivió una noche complicada en la derrota de los Memphis Grizzlies frente al Oklahoma City Thunder (119-103). Un duelo marcado por su bajo acierto en el tiro, tras haber firmado el mejor partido de su carrera en la NBA con 37 puntos frente a los Washington Wizards.
El ala-pívot terminó el encuentro con 9 puntos y 7 rebotes, pero con porcentajes muy discretos: 4 de 13 en tiros de campo y apenas 1 de 5 desde la línea de tres puntos. Una actuación lejos de su impacto habitual, especialmente en ataque, ante uno de los equipos más sólidos del campeonato.
Pese a ello, los Grizzlies compitieron por una parte frente a un Thunder que volvió a mostrar por qué es uno de los grandes favoritos de la temporada. El conjunto local estuvo liderado por Shai Gilgeous-Alexander, que rozó el triple-doble con 31 puntos, 10 rebotes y 8 asistencias. El base canadiense continúa firmando registros históricos y alcanzó los 100 partidos consecutivos anotando al menos 20 puntos, quedando cada vez más cerca del récord de Wilt Chamberlain (126).
En el apartado ofensivo de Memphis, Kentavious Caldwell-Pope y Cedric Coward fueron los máximos anotadores con 16 puntos cada uno. A pesar de encadenar su segunda derrota consecutiva, el equipo de Tennessee se mantiene en la novena posición de la Conferencia Oeste, mientras que Oklahoma City refuerza su liderato con un impresionante balance de 26 victorias y solo 3 derrotas.
