(EUROPA PRESS) Lando Norris hizo historia en Yas Marina. El piloto de McLaren se proclamó campeón del mundo de Fórmula 1 por primera vez tras terminar tercero en la última carrera del año, un resultado suficiente para defender su mínima ventaja sobre Max Verstappen, ganador del Gran Premio de Abu Dhabi.
El neerlandés necesitaba que el británico no subiera al podio, pero Norris mantuvo el pulso estratégico y se convirtió en el 35º campeón de la categoría reina. Oscar Piastri completó el doble podio de McLaren con un valioso segundo puesto, mientras que Fernando Alonso cerró la temporada con un notable sexto lugar y Carlos Sainz solo pudo ser decimotercero. Norris celebró emocionado un triunfo que definió como “un viaje muy largo”, coronando una campaña marcada por su regularidad y su capacidad para gestionar la presión.
McLaren sostiene el pulso y Norris controla la presión
Las cuentas eran simples: si Max Verstappen ganaba, Norris debía ser tercero para coronarse campeón. El neerlandés, que partía desde la pole, defendió su posición en la salida y mantuvo a raya a los McLaren, aunque la presión estratégica del equipo británico marcaría el desarrollo de la carrera. Oscar Piastri, todavía con opciones matemáticas de título, adelantó por fuera a su compañero en la primera curva, obligando a Norris a mantenerse justo en su límite clasificatorio.
Mientras tanto, Fernando Alonso protagonizaba una imponente salida, ascendiendo hasta la quinta posición y poniendo en aprietos a Charles Leclerc. Sin embargo, George Russell recuperó terreno y devolvió al asturiano al sexto puesto. Por delante, Verstappen comenzaba a mostrar signos de ‘graining’, una señal que McLaren supo leer con precisión para preparar la ofensiva estratégica.
En la vuelta 17, Norris entró en boxes para cubrir un posible ‘undercut’, acompañado por Alonso y Leclerc. En su regreso a pista, el británico inició una remontada quirúrgica, superando a varios monoplazas que aún no se habían detenido. Su adelantamiento a Yuki Tsunoda (bajo investigación por ambos lados) quedó resuelto con una sanción de cinco segundos al japonés, sin consecuencias para el líder del Mundial.
Un final controlado hacia la gloria
La segunda fase de la carrera confirmó que McLaren había ejecutado el plan óptimo. Verstappen recuperó el liderato tras su parada, mientras Piastri se mantuvo en pista unas vueltas más, ralentizando su ritmo y permitiendo que Norris consolidara su tercera posición, clave para el campeonato. La distancia con Leclerc, que había puesto neumáticos medios en su último relevo, se estabilizó en torno a los cuatro segundos, suficiente para mantener la tensión bajo control.
Con 16 vueltas para el final, el escenario estaba claro: Verstappen lideraba, Piastri resistía segundo y Norris gestionaba su posición con margen. Ni los ataques de Leclerc ni el ritmo ascendente de Russell pusieron en jaque al británico, que condujo con precisión quirúrgica hasta la bandera a cuadros. Alonso, sólido y regular, mantuvo su sexto puesto, mientras que Carlos Sainz no encontró ritmo y terminó decimotercero.
El podio final, con Verstappen, Piastri y Norris, certificó el nuevo campeón del mundo: a sus 26 años, el británico se convertía en el undécimo piloto de su país en lograr el título y el 35º campeón distinto en la historia de la Fórmula 1.
Las palabras del campeón Lando Norris
Visiblemente emocionado, Norris reconoció que no pudo evitar las lágrimas al confirmar su primer Mundial. “Es un viaje muy largo. Gracias a mis chicos, a McLaren y a mi familia. Ahora sé un poco lo que siente Max”, afirmó entre celebraciones. También tuvo palabras para sus rivales directos: “Ha sido un placer competir contra Verstappen y Piastri. Me lo han puesto muy difícil”.
Sobre la maniobra polémica con Tsunoda, el británico fue categórico: “Sabía que estaba dentro de la legalidad. No me preocupaba”. Y cerró con un mensaje para su equipo: “Llevamos nueve años juntos, con momentos duros y buenos. Poder devolverles este campeonato es lo que más orgullo me da”.
Una temporada magistral, rematada con una carrera impecable, consagra a Lando Norris como el nuevo rey de la Fórmula 1.
