(EUROPA PRESS) En pleno casco histórico de Ámsterdam, el Tivoli Doelen Amsterdam Hotel se alza como una joya arquitectónica del siglo XVI con vistas privilegiadas al canal Amstel. Considerado el hotel más antiguo de la ciudad, esta propiedad clasicista combina el encanto del pasado con el refinamiento contemporáneo.
Su historia está profundamente ligada al arte: Rembrandt van Rijn pintó allí su célebre obra La ronda de noche en 1642. Colgó durante décadas en una de las suites del hotel antes de ser trasladada al Rijksmuseum. Hoy, el establecimiento conserva ese legado en cada detalle, desde su decoración hasta sus experiencias exclusivas para los huéspedes.
El hotel cuenta con 81 habitaciones. Incluidas siete suites que evocan el esplendor del Siglo de Oro holandés. Entre ellas destaca la Suite Rembrandt, de 47 metros cuadrados, que alberga una réplica exacta del famoso lienzo en el mismo lugar donde estuvo el original por más de 70 años. También sobresale la Suite Emperatriz, que fue el tocador de Elisabeth de Austria, “Sisi”. Y ofrece un diseño único con vistas panorámicas de los canales.
Sabores inspirados en la paleta del maestro
En la planta baja, el restaurante y bar Omber rinde homenaje a la pintura de Rembrandt con un menú de fusión mediterráneo-holandés. Cada plato está inspirado en los tonos terrosos y la técnica artesanal del maestro. Con guiños a sus comidas favoritas, como el arenque y los encurtidos, recreados en la especialidad Rembrandt Pauze.
El menú se complementa con opciones como ternera holandesa cocinada a fuego lento con chirivía, zanahoria y verdolaga, maridada con vino portugués Cartuxa, un tributo a los orígenes de la cadena Tivoli.
El Omber Bar, por su parte, destaca por su carta de cócteles de autor elaborados con Jenever, la tradicional ginebra holandesa y bebida predilecta del pintor. Entre ellos figura el Night Watch, una receta rescatada de los archivos del hotel del siglo XVII. Combina Jenever, licor de café y amargo de cereza. Cada tarde, a las 16:30, el bar ofrece degustaciones de bebidas locales, reviviendo la esencia convivial del Ámsterdam histórico.
Siguiendo las huellas de Rembrandt
El Tivoli Doelen Amsterdam ofrece experiencias únicas que conectan arte, historia y hospitalidad. A través de la propuesta “Tras las huellas de Rembrandt”, los huéspedes recorren los lugares emblemáticos de la vida del pintor, como su casa-estudio, la iglesia Zuiderkerk y el gremio de artistas De Waag.
Además, en colaboración con el museo Rembrandthuis, el hotel brinda la posibilidad de disfrutar una cena privada en la cocina del propio Rembrandt, servida por el equipo del Tivoli. Para los más creativos, también hay talleres de pintura inspirados en las técnicas del genio neerlandés.
Así, el Tivoli Doelen no es solo un alojamiento: es una experiencia inmersiva que celebra la historia, el arte y la elegancia de una época dorada que aún vive en cada rincón del hotel.
