(EUROPA PRESS) – Reino Unido pone en marcha este miércoles 5 de marzo la Autorización Electrónica de Viaje (ETA), un requisito que será obligatorio a partir del próximo 2 de abril para ciudadanos de la Unión Europea. Este trámite es “similar” a los ya vigentes en países como Estados Unidos o Australia y se enmarca en los planes de la Unión Europea de reforzar la seguridad fronteriza.
Qué implica la ETA y su coste
- La ETA, que se gestionará tanto en la página web del Gobierno británico como en la aplicación UK ETA, tendrá inicialmente un coste de 10 libras (unos 12 euros).
- Su validez será de dos años desde el momento de la aprobación, lo que permite viajar al Reino Unido en múltiples ocasiones, siempre que las estancias sean inferiores a seis meses.
- En los próximos meses, está previsto que el precio ascienda a 16 libras (unos 19 euros).
Exenciones y proceso de registro
Quedan excluidos de este trámite quienes:
- Hagan tránsito en el Reino Unido (permaneciendo en el aeropuerto para un enlace aéreo).
- Dispongan de un visado aprobado.
- Estén registrados como residentes en territorio británico.
- Posean pasaporte irlandés.
El registro, además de ser “muy sencillo” según fuentes oficiales, se completa de forma rápida. La aprobación de la ETA suele tardar unas horas o, en el peor de los casos, unos días.
Un paso hacia un sistema digital más seguro
El Gobierno británico busca reforzar la seguridad y agilizar el paso de los millones de viajeros que atraviesan sus fronteras cada año. Así lo ha destacado Alex Ellis, embajador británico en España, quien recalca la importancia de cumplir este nuevo trámite y subraya que el Reino Unido “está encantado de seguir recibiendo viajeros desde España”. Se estima que cada año alrededor de 2 millones de personas viajan desde España a territorio británico, lo cual evidencia la relevancia de este nuevo proceso.
Quienes deseen viajar en los próximos meses deben tener en cuenta la obligatoriedad de la ETA a partir del 2 de abril y asegurarse de tramitarla con la antelación necesaria para evitar contratiempos en su visita al Reino Unido.
