NBA Finals: Boston Celtics, 18 veces campeones

En el Juego 5 de las NBA Finals, los Boston Celtics cerraron la serie y se adjudicaron el título, su primero en 16 años.

NBA

Exactamente 16 años después, la gloria absoluta de la NBA regresa a Boston. Después de haber ganado uno de sus dos partidos de visita, los Celtics volvieron a casa y cerraron las finales, jugando como campeones y coronándose como tales. 106-88 fue el resultado del juego de este lunes ante los Mavericks. Por 18° vez, la franquicia verde gana el campeonato y se convierte nuevamente en la más exitosa en la historia de la liga, rompiendo el empate de 17 títulos que tenía con los Lakers.

El triunfo de este quinto juego fue una consolidación para una serie redonda, en la que prevaleció el juego de equipo, matizando en fundamentos, conceptos modernos, ritmo de juego e intensidad defensiva. Una campaña que se fue construyendo desde comienzos de temporada, en octubre de 2023. Ochenta triunfos sobre 101 partidos jugados y un desempeño impecable en playoffs, perdiendo apenas tres partidos rumbo al campeonato. Baloncesto sólido y ante todo, bien jugado. Lo suficiente para haberlo sostenido durante todo un año.

Ahora, se festeja el regreso del trofeo O’Brien a la ciudad de Boston. Lo que también se conmemora es la consolidación de un proyecto, que tenía más de una década cuando llegó Brad Stevens a comandar una reconstrucción, que supo armar como director técnico y que ha continuado más recientemente como ejecutivo, dando a paso primero a Ime Udoka (el coach que estuvo en las finales de 2022) y luego a Joe Mazzulla, quien en su segunda temporada como coach y con solo 35 años de edad, es parte importante de este éxito de los Celtics, quienes logran el título estando en su peak de rendimiento y con un elenco que podría mantenerse intacto rumbo al próximo curso.

NBA
Jaylen Brown terminó la temporada siendo premiado como MVP, primero en las finales de la Conferencia Este y después, en las finales por el título de la NBA.

NBA Finals: las claves del Juego 5

Jayson Tatum, todo un playmaker: como lo ha hecho otras veces en su carrera, cuando los Celtics enfrentan un partido grande, el # 0 aparece y de gran manera. En esta oportunidad, Jayson Tatum comandó a su equipo y lo hizo reluciendo prácticamente todos sus recursos, los ya conocidos y los que fue adquiriendo recientemente. Anota desde lejos y jugando cerca del aro, maneja los tiempos y hasta juega con paciencia, cuando es necesario. En defensa, puede cubrir al más rápido como también puede jugar de pívot. 31 puntos, 8 rebotes y 11 asistencias fueron sus registros de este quinto juego. Una consagración para un jugador versátil. En sus siete años de trayectoria en la liga, había logrado de todo, pero faltaba el logro más importante: su primer campeonato.

Jaylen Brown, un ejemplo de solidez: en cuestión de un año, el # 7 pasó de ser (quizás) el jugador más cuestionado de Boston a ser uno de los pilares en la obtención del título. Es importante destacar que, desde su llegada a la liga en 2016, Jaylen Brown siempre fue puliendo diferentes facetas, sobre todo a nivel técnico. Esta temporada, se notó una evolución como dribleador. Y como jugador defensivo, creció tanto que bien pudiera hablarse de él como uno de los defensores más consistentes de toda la liga. En este quinto partido, logró 21 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias. Su desempeño sostenido a través de toda la serie fue importante para la victoria céltica y de igual manera, para haber sido distinguido como MVP de las finales. Bastante bien para alguien que no había ganado nunca nada, como él mismo dijo después de la serie contra los Pacers.

El equipo, ante todo: si bien hay desempeños sobresalientes, el triunfo de los Celtics en este quinto juego, como fue en toda la temporada, se explica también por elementos colectivos. El dominio en los tableros fue crucial. En este juego, tomaron 51 rebotes sobre 35 de los Mavericks. Jrue Holiday capturó once, mientras que Al Horford estuvo bordeando la doble decena, atrapando nueve rebotes. Además, 25 de sus 38 canastas totales surgieron mediante asistencias y como conjunto, apenas cometieron siete pérdidas de balón. Baloncesto de alto nivel y sobre todo, bien aplicado.

Desde la banca, complementos necesarios: en este juego, tres suplentes fueron parte de la rotación. Kristaps Porzingis hizo un último esfuerzo, volviendo después de su extraña lesión. Estuvo 16 minutos sobre la pista, coincidiendo muchas veces con Al Horford. El letón anotó dos de sus cuatro tiros. Sam Hauser jugó 17 minutos de muy buena calidad, fueron importantes sus tres canastas (dos triples) y además, fue un gran aporte en defensa, siendo capaz de marcar a Luka Doncic, manteniendo el balance y sin caer en ninguna finta. Mención aparte para Payton Pritchard. Entró al partido para el cierre del segundo cuarto y metió su único tiro del partido. Un triple de media cancha que dejó a los Celtics arriba por 21 puntos, llegando al intermedio. Cabe destacar que Pritchard metió dos triples en toda la serie, el anterior fue aquel notable disparo que hizo en el segundo juego. Pocos tiros, pero letales.

Luka, con lo último que quedaba: como fue en el transcurrir de la serie, Luka Doncic llevó el peso de los Dallas Mavericks en ataque y fue quien mantuvo a su equipo en contienda. En este quinto partido, sumó 28 puntos y 12 rebotes. Muchos de sus puntos fueron logrados con demasiado esfuerzo, jugando posesiones extensas, en parte por la marcación intensa que tenía encima. Para peor, como Kyrie Irving no fue factor en este partido (15 puntos), el esloveno quedó reducido prácticamente a la única opción ofensiva de su conjunto. Numéricamente fue una buena serie, pero le quedará mucho por aprender de cara a futuras incursiones en playoffs.

El 18° título de los Boston Celtics fue logrado el 17 junio, exactamente 16 años después de su último campeonato.

Boston Celtics: un campeón con todas sus letras

A nivel de juego y resultados, la temporada de los Celtics resulta ser histórica. Para empezar obtuvieron el mejor récord en temporada regular, con 64 triunfos. Desde que se juega el actual formato de playoffs (2002 al presente), es solamente el segundo equipo que gana el campeonato perdiendo apenas tres partidos en las eliminatorias por el título. Además, tuvieron una racha de 10 triunfos consecutivos en postemporada. Y en todo el año, nunca tuvieron una secuencia mayor a dos derrotas consecutivas. Para redondear, en las finales dejaron a los Mavericks por debajo de los 100 puntos en cada una de las cuatro victorias.

En cuanto a volumen ofensivo, la temporada regular dejó varias marcas: el margen de puntos en cada triunfo fue 11.5, el cual incrementó a 15.2 jugando en casa. Los 1.351 triples convertidos quedaron como la segunda mejor marca en la historia de la liga y en cuanto a eficiencia, su media de 1.22 puntos por posesión quedó como la mejor a nivel histórico. Lograron tres victorias por diferencia de 50 puntos ó más, otras diez por margen de 30 ó más y otras 17 por diferencia de 25 ó más. Esas tres marcas son inéditas a nivel de liga.

Jayson Tatum es solo el sexto jugador que gana un campeonato, después de liderar unos playoffs completos en puntos, rebotes y asistencias. En caso de JT, sus promedios fueron 25.0 pts, 9.7 rbs y 6.3 ast. Aquella selecta lista también la integran Larry Bird (1984), Hakeem Olajuwon (1994), Tim Duncan (2003), LeBron James (2012, 2013, 2016) y Nikola Jokic (2023).

Jaylen Brown fue distinguido como Jugador Más Valioso de las finales. A través de los cinco partidos de la serie, promedió 20.8 puntos, 5.4 rebotes y 5.0 asistencias. Y durante todos los playoffs, sus registros fueron 23.9, 5.9 y 3.3. Lo más destacable quizás sean sus porcentajes. Ante los Mavericks, encestó 44.4% de sus lanzamientos. Y en toda la postemporada, su promedio fue de 51.6%.

Al Horford se convierte en apenas el décimo jugador latino que gana un campeonato de la NBA, siendo el primero de su natal República Dominicana. El # 42 logra un título después de jugar 186 partidos en playoffs y con una carrera de 17 años en la liga. En aquella lista, también figuran Carl Herrera, Leandro Barbosa, José Juan Barea, Fabricio Oberto y Emanuel Ginóbili, este último ganador de cuatro anillos.

Joe Mazzulla gana el título en su segundo año al frente de los Boston Celtics y con apenas 35 años de edad, convirtiéndose en el sexto más joven en ganar un campeonato. El más joven sigue siendo Harry Jeannette, quien ganó un título como coach con solo 30 años de edad con los Baltimore Bullets, en el lejano 1948.

Deja un comentario