7 motivos por los que debes visitar Rancagua y la Región de O’Higgins en 2024

Descubre O’Higgins y su capital regional, uno de los 52 lugares imperdibles para visitar este 2024 según The New York Times. 8 motivos por los cuales se destaca: conéctate con los agricultores, ¡prueba los manjares locales y comida tradicional chilena!

O'Higgins, Navidad y Paredones

Sensación causó el artículo publicado por The New York Times que menciona a Rancagua y a la Región de O’Higgins como uno de los 52 lugares imperdibles para visitar este 2024.

El artículo, redactado por Nicholas Gill, destaca las características del sector ubicado en pleno Valle Central de Chile como un destino muy recomendado por sus comidas y bebidas.

De esta manera, y sobre la base del relato del artículo original, mencionamos los 8 motivos por los cuales debes visitar Rancagua y la Región de O’Higgins este 2024.

1. Descubrir sabores locales

En el corazón de Chile, la región de O’Higgins, a menudo pasada por alto, enfrenta desafíos climáticos, incendios forestales y tradiciones subestimadas. Sin embargo, la comunidad de chefs, vinicultores y agricultores artesanales locales ha unido fuerzas en una iniciativa única: la Ruta de los Abastos. Desde finales de 2023, esta propuesta ofrece experiencias culinarias rurales, conectando a visitantes con apicultores, cultivadores de ostras y otros productores locales.

sabores locales Lolol
Degustación en sabores locales en Lolol, Región de O’Higgins. Foto: El Rancagüino

2. Preservan identidades campesinas

O’Higgins, al sur de Santiago, ha sido testigo de cambios climáticos, incendios forestales y terremotos, poniendo en peligro sus añejos viñedos. La respuesta de la comunidad local ha sido preservar su identidad campesina. Iniciativas como la Ruta de los Abastos buscan no solo compartir la riqueza gastronómica, sino también resguardar tradiciones centenarias.

3. Brindan un banquete regional

En lugares como El Abasto en Rancagua y los restaurantes en los viñedos como Food and Wine Studio y Viña Vik, se destacan ingredientes regionales: cordero criado localmente, sal de la costa de Cáhuil y un vino rústico de baja graduación llamado chacolí, producido por viticultores locales. La costa alrededor de Pichilemu y Punta de Lobos, con sus alojamientos minimalistas como el Hotel Alaia, presenta una escena dominada por mariscos locales y cartas de vinos naturales, como las ofrecidas por Mareal.

4. Conexiones auténticas con productores locales

La esencia de la Ruta de los Abastos radica en conectar a los visitantes con productores locales. Desde apicultores hasta cultivadores de ostras, cada experiencia culinaria es una ventana a la vida rural. Más allá de ser una travesía gastronómica, esta iniciativa fomenta una comprensión más profunda de la agricultura local y su impacto en las comunidades.

5. Desafíos y renovación

O’Higgins se enfrenta a desafíos considerables: el cambio climático y los incendios amenazan sus viñedos centenarios. La Ruta de los Abastos no solo ofrece un festín para los sentidos, sino que también apunta a la sostenibilidad y a la preservación de prácticas agrícolas ancestrales. Este es un recordatorio de que, a veces, de los desafíos nacen las soluciones más auténticas y deliciosas.

El Abasto, Rancagua
Restaurante El Abasto, Rancagua. Sus dueños han impulsado la Ruta de Los Abastos. Foto: El Rancaguino

6. De la granja a la mesa en el litoral

A lo largo de la costa, especialmente en lugares como Pichilemu y Punta de Lobos, la filosofía «de la granja a la mesa» cobra vida. En lugares como el Hotel Alaia, los huéspedes pueden deleitarse con productos locales frescos, acompañados de vinos naturales. Mareal, con su enfoque en mariscos locales, se ha convertido en un referente de la cocina costera.

7. Celebrar lo local en entornos idílicos

Con una oferta de alojamientos como Hotel Alaia, que combina minimalismo y confort, y restaurantes en viñedos que ofrecen no solo delicias culinarias sino también vistas impresionantes, la Ruta de los Abastos celebra la riqueza local en entornos idílicos.