(EUROPA PRESS) El Real Madrid cumplió en una de esas salidas que suelen marcar el pulso de una temporada. En Mendizorroza, y bajo un ambiente tenso, el equipo blanco superó por 1-2 al Deportivo Alavés en la jornada 16 de LaLiga EA Sports, un triunfo imprescindible para no perder comba con el FC Barcelona y, sobre todo, para aliviar la presión que rodeaba a Xabi Alonso tras semanas irregulares.
El técnico vasco llegaba señalado, pero encontró en sus estrellas el respaldo necesario. Kylian Mbappé volvió a ser decisivo con el primer gol del partido y Rodrygo, en el tramo final, firmó una diana que evitó males mayores tras el empate local. Vinícius, sin marcar, también tuvo un papel clave en el desenlace, confirmando que el talento ofensivo sigue siendo el principal salvavidas del Madrid.
El encuentro no empezó con buenas sensaciones físicas para Mbappé, que cojeó en los primeros compases tras recibir varios golpes. Sin embargo, el francés no tardó en entrar en juego. El Alavés, impreciso en la salida de balón, pagó caro un error que permitió a Jude Bellingham lanzar la transición. Mbappé recibió con espacio, se perfiló hacia dentro y batió con autoridad a Antonio Sivera para abrir el marcador.
Tras el 0-1, el Madrid cedió metros y permitió crecer a los locales. El equipo de Eduardo Coudet encontró profundidad por las bandas y comenzó a rondar el área de Courtois, aunque sin claridad en el último pase. Lucas Boyé y Rebbach generaron peligro, pero faltó precisión. Antes del descanso, el Alavés rozó el empate en una falta lateral que Pablo Ibáñez remató a bocajarro, encontrándose con una intervención salvadora del guardameta belga.
Un final agitado y polémico
El Madrid salió mejor tras el descanso, con más control y presencia ofensiva. Tchouaméni sostuvo el equilibrio en el medio y Rodrygo se involucró más en la creación. Mbappé y Vinícius estuvieron cerca del segundo, pero Sivera sostuvo a los suyos con dos buenas paradas.
El partido cambió con los ajustes de Coudet. Un triple cambio dio aire al Alavés y, casi de inmediato, Carlos Vicente aprovechó un gran pase de Antonio Blanco para firmar el 1-1, validado tras revisión del VAR. Mendizorroza explotó y el Madrid acusó el golpe. Durante varios minutos, los locales dominaron el ritmo y estuvieron cerca de completar la remontada.
Cuando peor lo pasaban los blancos, apareció la calidad. Vinícius ganó su primer duelo claro y asistió a Rodrygo, que definió con precisión para devolver la ventaja al Madrid. El Alavés ya no tuvo capacidad de respuesta y el conjunto visitante incluso rozó el tercero, en medio de la polémica por un posible penalti sobre Vinícius que no fue revisado.
Al final, tres puntos obligatorios para un Real Madrid que sigue en construcción y que necesita continuidad para despejar dudas. Para el Alavés, la derrota corta una buena dinámica y le mantiene con un margen ajustado sobre el descenso, tras un esfuerzo que no encontró premio.
