(EUROPA PRESS) La temporada 2025 confirmó lo que el tenis masculino venía anunciando: Carlos Alcaraz y Jannik Sinner son las figuras indiscutidas del circuito. El español y el italiano volvieron a repartirse los cuatro títulos de ‘Grand Slam’ y las finales más importantes, consolidando una hegemonía que ya abre una amplia brecha respecto al resto de sus competidores.
Alcaraz cerró el año como número uno del mundo tras conquistar su segundo Roland Garros en junio y repetir en el US Open en septiembre. Su campaña incluyó además tres Masters 1000 (Montecarlo, Roma y Cincinnati) y tres ATP 500 (Róterdam, Queen’s y Tokio). Con ocho títulos, 71 victorias y solo nueve derrotas, el murciano firmó la mejor temporada de su carrera, disputando finales en 11 de los 16 torneos que jugó.
Sinner tampoco se quedó atrás. El italiano abrió el curso ganando por segunda vez el Abierto de Australia, levantó su primer Wimbledon en julio y acabó el año con el trofeo de las ATP Finals en Turín. A ellos sumó el Masters 1000 de París y dos ATP 500 —Pekín y Viena—. Pese a la sanción por dopaje entre febrero y mayo, terminó 2025 como número dos del mundo, con un nivel que recordó su imponente temporada anterior.
La brutal superioridad de ambos quedó reflejada en las principales finales del año. Excepto en Australia, donde Sinner venció a Alexander Zverev, todas las definiciones de ‘Grand Slam’ fueron protagonizadas por el español y el italiano. También coincidieron en las finales de Roma, Cincinnati y las ATP Finals. En el 75% de los torneos que compartieron, ambos llegaron a la final, con un balance de 4-2 favorable a Alcaraz.

España destaca más allá de sus estrellas
Más allá del brillo de Alcaraz, el tenis español también celebró avances importantes. Alejandro Davidovich Fokina firmó su mejor temporada, escalando hasta el puesto 14 del ranking y alcanzando tres finales de ATP 500. Jaume Munar también vivió su mayor progreso, cerrando en el puesto 36. Pablo Carreño, Roberto Bautista y Pedro Martínez terminaron dentro del Top 100.
En lo colectivo, España volvió a una final de Copa Davis seis años después. Sin Alcaraz, el equipo dirigido por David Ferrer avanzó con remontadas épicas ante Dinamarca y Chequia antes de caer ante Italia en la definición.
El dobles español también brilló gracias a Marcel Granollers, que por fin conquistó dos títulos de ‘Grand Slam’ junto al argentino Horacio Zeballos: Roland Garros y US Open, además del Masters 1000 de Madrid y dos ATP 500.
En el circuito femenino, el año estuvo marcado por la irregularidad producto de las lesiones de Paula Badosa, que cayó al número 25 del ranking pese a alcanzar semifinales en Australia. Destacó el ascenso de Jessica Bouzas, consolidada en el Top 50 y semifinalista en el WTA 1000 de Montreal. Cristina Bucsa logró su mejor ranking (54) y su primera final WTA, mientras que Sara Sorribes regresó tras un parón por salud mental.
La Billie Jean King Cup dejó buenas sensaciones para España, que llegó a las Finales bajo la dirección de Carla Suárez, aunque cayó en cuartos ante Ucrania.
