- Fecha del viaje: 31 de agosto y 1 de septiembre de 2013.
Como ya en la reseña de viajes sobre Lucerna se explicó brevemente el funcionamiento político-administrativo helvético, es más fácil entender el papel de Zúrich: es la ciudad más importante de la Confederación Suiza (la capital nacional es Berna), capital del cantón y del distrito homónimo. Actualmente cuenta con más de 400 mil habitantes, cifra que puede crecer hasta un millón más si se considera el tráfico diario en su zona urbana.
Zúrich es netamente una ciudad corporativa, donde abundan edificios y oficinas. Sede de organizaciones deportivas mundiales como la FIFA (fútbol) y la IIHF (hockey sobre hielo), además de la IUPAC (sigla en inglés de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada). Eso explica por qué en verano tiene aires de “ciudad fantasma”, debido a que sus residentes aprovechan la temporada estival para algunas escapadas.
Es que más que para visitar, Zúrich es perfecta para vivir. Prueba de ello es que ha sido galardonada en dos ocasiones consecutivas (2006 y 2008) como la ciudad con mayor calidad de vida del mundo por la consultora norteamericana Mercer, de hecho, en la última entrega del informe solo fue superada por Viena (Austria).

No serán la capital de la Confederación, pero sí la ciudad más influyente y el motor económico helvético más significativo. ¿Cuál es la principal industria que fortalece el PIB de Suiza? Sí, la banca. Al contrario de lo que piensan muchos, los extranjeros que depositan sus dineros en ese país no lo hacen necesariamente porque se trate de un paraíso fiscal o elusión impositiva, sino por los beneficios del secreto bancario.
La ley de bancos, creada en 1934, establece como uno de los derechos fundamentales de las personas el secreto bancario, tal como el derecho a la intimidad. Esto explica que distintas personalidades usen los bancos suizos para evitar que se sepa que se conservan esos fondos, o en otros casos impedir que esos ahorros se vean afectados frente a vaivenes económicos del país de origen del depositante. Se estima que existen cerca de 500 entidades bancarias en la Confederación, la mayoría de ellas con sede en Zúrich, muchas de las cuales ni siquiera tienen un logo en la puerta: es solo cosa de entrar con el maletín y depositar.

Tal como en Lucerna, Zúrich tiene ese encanto propio de la “suiza alemana” debido a un sistema de transporte eléctrico, calles muy limpias, la compañía del “Lago Zúrich” (Zürichsee) que cruza la zona norte de la ciudad y es parte de la cuenca del río Rin, y la proximidad a los Alpes (menos de 30 kilómetros).
Todo ese contexto explica una geografía en sus accesos bastante similar a la Región de O’Higgins: carreteras que cruzan ríos, grandes torres propias de centrales hidroeléctricas, amplios y frondosos valles verdes en pleno verano, acompañados de cordones montañosos. Cosas como estas defienden la teoría de que la Cordillera de Los Andes no tiene nada que envidiar a los Alpes, aunque eso quizás debimos preguntárselo a Marco, el encantador personaje que -junto a su mono- logró encontrar a su madre luego de un extenso viaje “de los Apeninos a los Andes”.

ZÚRICH, SUIZA
#OjoAlDato
¿Dónde comer?
Mövenpick Restaurant (Im Zentrum 2). Ubicado en el sector céntrico de Regensdorf y en pleno centro comercial (Einkaufszentrum Regensdorf), ofrece una amplia variedad de ensaladas, carnes y aperitivos. Su rango de precios es aceptable.


¿Qué visitar?
Buerkliplatz (Buerkliplatz s/n). Considerado como “el muelle de Zúrich”, es el lugar donde se encuentran el Zürichsee con el río Limago. Su entorno cuenta con distintas embarcaciones, especialmente yates de lujo, y de barcos encallados que ofrecen servicios hosteleros
