Ciudades turísticas, saturadas por hoteles

Airbnb acusa al modelo hotelero de agravar el turismo masivo en Europa y propone diversificar la oferta para repartir mejor los beneficios.

Hoteles

Airbnb ha lanzado un llamado a las autoridades de las diez ciudades más visitadas de la Unión Europea para que revisen el impacto del modelo hotelero en el turismo masivo. La empresa de alojamientos presentó un informe que revela que en 2024, casi el 80% de las pernoctaciones en Europa fueron en hoteles, concentrados mayoritariamente en los centros urbanos.

El informe, elaborado con datos de Eurostat y otras fuentes oficiales, sostiene que entre 2021 y 2023, las noches reservadas en las principales ciudades europeas aumentaron 2,5 veces, con más de 200 millones de estancias adicionales. Más del 75% de ese crecimiento correspondió a hoteles. Según Theo Yedinsky, vicepresidente de Políticas Públicas de Airbnb, “Europa necesita más viviendas, no más hoteles”, y advierte que las ciudades que ignoran este modelo están reforzando un turismo descontrolado y desigual.

En algunas zonas céntricas de ciudades como Praga, Lisboa o Barcelona, la densidad hotelera supera las tres habitaciones por cada cinco residentes. Mientras tanto, la construcción de vivienda se encuentra en sus niveles más bajos en casi una década.

Una concentración que agrava la saturación

El estudio también resalta que los hoteles están masivamente concentrados en los centros urbanos, lo que aumenta la presión sobre estas zonas. En Ámsterdam, por ejemplo, hay quince veces más habitaciones de hotel que alojamientos anunciados en Airbnb. En el casco antiguo de Barcelona, por cada cama de alquiler turístico hay siete camas de hotel.

Solo en 2024 se abrieron 40.000 nuevas habitaciones de hotel en Europa, y hay otras 250.000 en proceso de construcción o planificación. En España se han aprobado más de 800 nuevos proyectos hoteleros que sumarán unas 75.000 habitaciones antes de 2026.

En contraste, Airbnb asegura que sus alojamientos ayudan a distribuir el turismo de forma más equilibrada: en 2024, casi el 60% de las estancias reservadas en la plataforma dentro de la UE se realizaron fuera de los núcleos urbanos. Además, 260.000 viajeros se hospedaron en barrios sin presencia hotelera, lo que, según la compañía, dinamiza la economía local y alivia la presión en zonas turísticas saturadas.

Más restricciones, menos opciones y más precios

El informe subraya que en ciudades como Ámsterdam y Barcelona, donde se han aplicado restricciones a los alquileres turísticos, el turismo ha seguido creciendo. Desde 2018, las pernoctaciones aumentaron en 2,4 millones en Ámsterdam y en 4,8 millones en Barcelona. La mayor parte de este crecimiento recayó en los hoteles: un 93% en la capital neerlandesa y un 76% en la catalana.

Airbnb sostiene que limitar su modelo no reduce el turismo, sino que lo concentra en hoteles del centro, encareciendo los precios y reduciendo los beneficios para las comunidades. En Ámsterdam, los precios hoteleros subieron un 50% entre 2019 y 2025; en Barcelona, un 35%.

La plataforma argumenta que por cada euro que se gasta en sus alojamientos, se generan 2,5 euros adicionales en comercios y servicios locales. Solo en 2024, los viajes gestionados por Airbnb sumaron 44.600 millones de dólares al PIB de Francia, Alemania, Italia y España, y contribuyeron a más de 627.000 empleos en esos países.

“Es hora de mirar más allá del modelo hotelero y apostar por un turismo que beneficie a todos”, concluye Yedinsky.

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