(EUROPA PRESS) El FC Barcelona volvió a consagrarse campeón de LaLiga EA Sports con una victoria por 0-2 ante el RCD Espanyol en Cornellà. Repitiendo así la gesta del 2023 en el mismo escenario. En un derbi catalán cargado de tensión dentro y fuera del campo, los blaugranas sacaron adelante un partido igualado gracias a un gol de antología de Lamine Yamal en el segundo tiempo y otro tanto en el descuento de Fermín López.
Antes del pitazo inicial, un atropello masivo en las afueras del estadio detuvo momentáneamente la atención: 13 personas resultaron heridas leves, aunque el partido se disputó con normalidad tras el visto bueno de los Mossos d’Esquadra. Esa interrupción marcó el tono de una noche agitada en Cornellà, donde el Espanyol, necesitado de puntos, intentó dar pelea.
El equipo local tuvo sus opciones: en el minuto 4, Urko González falló un mano a mano frente a Szczesny, y más tarde fue Javi Puado quien obligó al portero polaco a lucirse en otra acción clara. Pero el Barça resistió y mejoró su rendimiento en la segunda parte, donde fue más preciso y efectivo.
Fermín sentencia y el Barça celebra con discreción
El momento decisivo llegó en el minuto 53. Lamine Yamal, desde la banda derecha, firmó una jugada individual sensacional que coronó con un zurdazo a la escuadra. Fue un golazo marca registrada que puso en ventaja a los de Hansi Flick y dejó sin reacción al Espanyol, que se quedó con uno menos a diez del final por la expulsión de Cabrera tras una agresión al propio Lamine.
Fermín López, que ingresó por Lewandowski —titular de urgencia ante la baja de Ferran Torres—, cerró el marcador con un gol en tiempo añadido tras asistencia de Lamine. Fue un desquite personal tras haber sufrido la anulación de un tanto en el Clásico.
Pese al nuevo campeonato, el Barça evitó celebrar sobre el césped. Jugadores del Espanyol intentaron interrumpir el festejo, y el club local activó los aspersores. Flick ordenó a los suyos retirarse rápidamente, evitando incidentes como los del año anterior, cuando hinchas del Espanyol invadieron el campo.
Con su 28º título liguero asegurado, el Barça cerró otra temporada con gloria, gracias a la inspiración de su joven estrella, la solidez de Szczesny y el empuje de una plantilla que, sin deslumbrar, supo resolver en el momento clave. En Cornellà volvió a coronarse, aunque esta vez sin sardana, sin fuegos artificiales, pero con los deberes cumplidos.
