Si algún fiel lector de esta sección lo recuerda, se mencionaron algunos panoramas durante una jornada en la capital francesa como “experiencias que merecen un capítulo aparte”. Pues bien, ha llegado el momento de describir algunas de estas interesantes e imperdibles actividades.
Subir las escaleras de la Torre Eiffel, visitar la Catedral de Notre Dame, recorrer las tiendas de Les Champs-Élysées, navegar a través de un “Bateau moche” por las aguas del río Sena, descubrir jardines y salones del Palacio de Versalles, y visitar los principales atractivos del Museo del Louvre son experiencias que, sin lugar a dudas, marcan para toda la vida. Bon voyage et amusez-vous!
Subir las escaleras de la Torre Eiffel
Más allá de que tengamos la poca honrosa mención de que el único rayado descubierto en la estructura metálica del lugar más emblemático de París sea culpa de un chileno, la Torre Eiffel fue creada en 1889, cuenta con una altura de 324 metros y actualmente recibe más de 7 millones de visitas al año.
Hay dos formas tradicionales de ascender en ella: por ascensor o por las escaleras. Si bien la primera opción para ser la más cómoda y convencional, las filas de espera pueden realmente interminables. Además, para llegar a la cima se deben subir tres ascensores, haciendo filas en cada planta para pagar un ticket de subida. Es decir que la tarea de llegar a la cima puede demorar todo un día.
La mejor opción –si es que tiene vigor y entusiasmo suficiente– es ascender por las escaleras. Solo se puede llegar hasta la segunda planta (de 115 metros de altura), habiendo subido un total de 704 escalones. Ese lugar es suficiente para ver París desde las alturas, para comprar souvenirs en la tienda oficial o para conocer el restaurant de la torre que es posible ver en tantas películas.

Recorrer la Catedral de Notre Dame
La sede de la archidiócesis de París fue terminada en 1345, y es reconocida como una de las principales construcciones con estilo Gótico. Ubicada en la “Isla de la Cité” –en pleno centro de la capital francesa– y rodeada por las aguas del río Sena, la Catedral de Nuestra Señora está dedicada especialmente a la Virgen María.
En ella se han celebrado acontecimientos importantes como las coronaciones del rey Enrique VI de Inglaterra y del emperador Napoleón Bonaparte, además de la beatificación de Juana de Arco. La catedral cuenta con dos torres de 69 metros en su fachada a las que se puede acceder a través de escalones, como una visita independiente a la de su interior.
Unas recomendaciones si es que tiene la opción de acceder tanto a las bancas como a su altar: habitualmente escuchará una grabación ordenando silencio en diferentes idiomas, no se asuste que es protocolo; tanto en Notre Dame como en otras catedrales europeas es posible adquirir monedas grabadas con imágenes alusivas, que son un lindo souvenir para los católicos.
Shopping de lujo en Les Champs-Élysées
La Avenida de los Campos Elíseos es la arteria principal parisina. Mide casi 2 mil metros y, tal como contamos en el capítulo 9, va desde el Arco del Triunfo hasta la Plaza de la Concordia. El origen de su nombre se vincula con la mitología griega, de modo de vanagloriar a almas virtuosas que merecen olvidar su paso por el infierno.
Específicamente en la intersección con las avenidas George-V y Montaigne, se encuentra la denominada Milla de Oro de París, donde es posible encontrar el lujo mezclado con la alta costura. ¿Marcas? Louis Vuitton, Dior, Hugo Boss, Chanel, Kenzo y Ralph Lauren solo por nombrar algunas. Una zona donde es posible encontrar, también, muchos autos de lujo estacionados en las calles. Por ejemplo, un Rolls-Royce.
Bateau mouche en el río Sena
¿Qué significa ese nombre en francés habitualmente asociado a uno de los afluentes principales de Francia? La traducción literal es “barcos mosca”, asociados a la marca comercial del operador de embarcaciones más conocida de la capital francesa. Hoy son conocidos como barcos de excursión para turistas.
Su recorrido, de alrededor de una hora duración, comienzan en el Puente del Alma en dirección hacia Notre Dame, pasando por el Museo del Louvre, así como del Hôtel de Ville (municipio parisino), La Conciergerie y la Asamblea Nacional en dirección a la Torre Eiffel. En caso de que el conductor de la embarcación advierta un mayor nivel de aguas del Sena puede modificar el recorrido. Es habitual el intercambio de saludos entre quienes están en la embarcación con los habitantes de tierra firme.

Jardines y salones en el Palacio de Versalles
Si alguien ha leído la obra “El jardín de los senderos que se bifurcan” del argentino Jorge Luis Borges, una vez que tenga la opción de visitar la residencia real francesa durante siglos comprenderá a fondo las motivaciones de la obra. Su superficie de 67.000 m 2 es parte de una comuna homónima que fue la capital francesa durante gran parte del Absolutismo.
Pese a que con sus remodelaciones se ha disminuido su tamaño –de 8.000 hectáreas a solo 800–, igualmente cuenta con 20 kilómetros de caminos, 200.000 árboles, 35 kilómetros de canalizaciones, 11 hectáreas de techumbre, 2.153 ventanas y 67 escaleras. Su imponente construcción, que incluye rejas doradas, comprende tres palacios Versalles, Gran Trianón y Pequeño Trianón.

¿Cómo visitar el Museo del Louvre?
Más de 445.000 obras, aunque solo cuentan con 35.000 en exposición, en una superficie de 210.000 m2. Fue inaugurado en 1793, y actualmente el museo más visitado del mundo. Como visitar cada pieza es una tarea realmente imposible, existen en la web una serie de recomendaciones y consejos para optimizar el tiempo.
Sus colecciones incluyen antigüedades orientales, egipcias, griegas, etruscas, romanas, artes del Islam, esculturas, objetos de arte, pinturas y artes gráficas. Destacando piezas como La Gioconda de Leonardo da Vinci, La Libertad Guiando al Pueblo de Delacroix y Las Bodas de Caná de Veronés.
En el caso de La Mona Lisa es importante destacar que diariamente recibe más de 200 mil visitas. Para verla de cerca, hay que meterse entre la permanente muchedumbre. Sobre todo, porque es un cuadro bastante más pequeño de lo que se piensa. De esta forma la mejor recomendación para visitar el museo es elegir previamente qué galerías se desean conocer.

