Existía la posibilidad de presenciar algo histórico en el Super Bowl LIX. Al final, sí presenciamos historia, pero no de la forma en como muchos anticipaban. Lo que pudo ser un tricampeonato de los Kansas City Chiefs, terminó siendo un triunfo apabullante de los Philadelphia Eagles. Con seguridad, una de las mejores performances colectivas en la historia de este evento.
El 40-22 final terminó siendo un score decoroso, ante el dominio que establecieron los Eagles desde el primer cuarto. Dominando en las trincheras, encontrando variables en ofensiva, presionando en defensiva. 24-0 era la diferencia al intermedio y llegó a ser 34-0 dentro del tercer cuarto. Grandes jugadas, como solía hacer Philadelphia en casi todos sus partidos y sobre todo, un desempeño sólido, consistente e intenso.
En su quinta presencia en el Super Bowl, los Eagles logran su segundo campeonato en siete temporadas. Nick Sirianni culmina su cuarto año como entrenador con su primer título, se consagra también el coordinador defensivo Vic Fangio, arquitecto de la unidad que dominó en este partido. Y a nivel dirigencial, también es consagración para el dueño Jeffrey Lurie y para el GM Howie Roseman, quien ha apostado por jugadores de impacto inmediato y los resultados están a la vista. A dos años de haber perdido contra los mismos Chiefs, el conjunto de Philadelphia logra su ansiada revancha y fue de manera impresionante.

Super Bowl LIX: Philadelphia Eagles campeones, las claves del partido
Barkley contenido, surgieron opciones: Saquon Barkley, premiado como mejor jugador ofensivo de la temporada, quedó limitado a 97 yardas totales (57 por tierra), pero los Eagles supieron encontrar alternativas en pleno primer cuarto. Siguieron insistiendo con los acarreos y con los pases, lograron balancear las jugadas, de manera tal que pudieron crear series de larga duración. Philly dominó en yardas totales, 345 contra 275 y en tiempo de posesión, con 36:58 minutos.
Espectáculo defensivo: la principal clave del triunfo de los Eagles fue la defensiva. Trabajo completo, redondo, sólido de toda la unidad coordinada por Vic Fangio. No lanzaron ningún blitz, pero aún así, pudieron dominar los duelos en la línea y acecharon a Patrick Mahomes en todo el partido. Al mismo tiempo, se notó que el perímetro estaba cubriendo las rutas profundas. Por lo mismo, Mahomes pasó mucho tiempo con el balón y mientras intentaba salir del pocket, le caía la presión encima. El saldo final fueron seis capturas (2.5 de Josh Sweat), tres balones robados y un touchdown convertido, como si fuera poco. En el día más importante, la defensa de Philadelphia brindó una clínica de como jugar un partido grande.

Dominio en las trincheras: una máxima del fútbol americano, en cualquier nivel, está en la línea de scrimmage. Fue asombroso el nivel de presencia física y técnica de los Eagles. En ofensiva, supieron proteger a su mariscal y supieron contener los evidentes blitzes que mandaron los Chiefs en situaciones obvias de pase. En defensiva, solo presionaron con cuatro jugadores en todo el partido. Más que suficiente para controlar a los tackles rivales y romper el pocket en reiteradas ocasiones.
Jalen Hurts, un justo MVP: salvo la intercepción que lanzó en el segundo cuarto, el quarterback de los Eagles jugó un partido impecable. Supo leer los esquemas rivales, fue capaz de resolver dentro del bolsillo y fue inteligente cuando salía del pocket a correr. En general, tomó sabias decisiones y con el transcurrir del juego, supo explotar los espacios que dejó Kansas City. Tiró pases para mover las cadenas, como también supo soltar unos auténticos bombazos. Anotó el primer touchdown de la noche, con su tradicional tush push y luego, anotó dos veces por aire con sus mejores receptores, A.J. Brown y Devonta Smith. Apenas falló 5 pases de los 22 que intentó y promedió 6.5 yardas por corrida. Su distinción como Jugador Más Valioso también es un premio a su propia superación.
Jugadas matadoras: hubo dos secuencias que ilustraron este Super Bowl. Promediando el segundo cuarto, los Eagles capturaron dos veces seguidas a Mahomes y en la siguiente jugada, Cooper DeJean intercepta un pase que lo devuelve hasta el touchdown, colocando el 17-0. Después, en el tercer cuarto, Avonte Maddox hace una buena jugada defensiva desviando el balón, en un cuarto down. Acto seguido, Philly en ofensiva. Finta y pase, Hurts juega profundo hasta el endzone, donde Smith atrapó el balón y el marcador quedó 34-0. Grandes jugadas, como tantas que hicieron los Eagles en toda la temporada. No podían faltar en el último día de la temporada y terminaron impulsando hasta el anhelado trofeo Lombardi.
