Ciudad del Vaticano: El país más pequeño del mundo

Sus Museos, la Capilla Sixtina, la Plaza y la Basílica de San Pedro son los principales
atractivos de la casa de la Iglesia Católica. Pese a que su extensión no supera las 44
hectáreas y tiene menos de 800 habitantes, anualmente recibe más de 6 millones de
visitas.

Ciudad del Vaticano

  • Fecha del viaje: 6 de septiembre, 2013

En el año 751 se crearon los Estados Pontificios, territorios dentro de la península italiana con autoridad del Papa. En su momento, estos territorios incluían diversas regiones, hasta la unificación de Italia en 1870 que dejó a la máxima autoridad de la Iglesia Católica sin territorio físico.

Curiosamente quien resolvió esta situación fue nada más ni nada menos que Benito Mussolini, quien firmó en 1929, junto al papa Pío XI, los Pactos de Letrán adjudicando 44 hectáreas de la ciudad de Roma al naciente Estado Independiente de la Ciudad del Vaticano.

Declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1984, su extensión solo llega a las 44 hectáreas y no supera los 800 habitantes. Se trata, en términos simples, del “país más pequeño del mundo”, esto se debe a que se trata de una ciudad elevada al nivel de estado independiente. Por ello, forma parte de los seis Microestados Europeos junto a Andorra, Malta, Liechtenstein, San Marino y Mónaco.

Como un enclave asentado en plena capital italiana, la Ciudad del Vaticano está ubicada al oeste del río Tiber, en Roma. La forma más fácil de llegar a ella es a través de la estación Ottaviano, de la línea A del metro. ¿Cuánto tiempo se necesita para conocer los principales atractivos del centro neurálgico de la Iglesia Católica? Se requiere al menos medio día, para lo cual siempre es recomendable una visita guiada.

Ciudad del Vaticano
La Ciudad del Vaticano se encuentra al oeste del río Tiber, en Roma.

Muchos de los guías turísticos son italianos que tienen relaciones con la Iglesia Católica por haberse formado como monaguillos o no haber completado los estudios seminaristas. Eso les permite conocer desde hace años a los sacerdotes y personal de la Santa Sede, facilitando su acceso a distintos lugares. Además, con un papa argentino como Francisco I existe gran simpatía por las visitas de Latinoamericanos.

Dicen que la Plaza de San Pedro es, valga la redundancia, la plaza más conocida del mundo. Fue construida a mediados del siglo XVII por Gian Lorenzo Bernini, y actualmente puede albergar a más de 300 mil fieles que esperan, con gran ilusión, una aparición del Papa desde su balcón en la basílica. Combina formas rectas con una forma oval, donde se incluye un obelisco; a ellas se suman diversas columnas que crean una especie de pórtico franqueando el lugar.

Por su parte, la Basílica de San Pedro es considerada la construcción más importante de la Iglesia Católica, esto se debe exclusivamente a su tamaño, permitiendo la celebración de la mayoría de las ceremonias papales. Sin embargo, al contrario de lo que muchos creyentes suponen, no tiene estatus ni de parroquia ni de catedral, tampoco es considerada la sede oficial del Papa ni menos la primera basílica de Roma, esta última categoría le corresponde a la Archibasílica de San Juan de Letrán (en condición de extraterritorialidad, por estar fuera de la Ciudad del Vaticano).

Ciudad del Vaticano
La Creación de Adán, de Miguel Ángel, es la obra más conocida de La Capilla Sixtina.

Otros lugares imperdibles son los Museos Vaticanos, con una extensión superior a los 400 metros recopilan numerosas obras de arte recogidas por la Iglesia Católica desde sus orígenes. Con una serie de salas, apartamentos y galerías en su interior, sus atractivos incluyen techos, suelos y paredes; es decir, que para donde mires te encontrarás con un atractivo interesante.

Finalmente está la Capilla Sixtina, obra cumbre de Miguel Ángel cuyo techo grafica las nueve historias del génesis. La Creación de Adán (en la parte central de la bóveda) y El Juicio Final (sobre el altar mayor) son parte del templo reconocido por elegir y coronar a los Papas. Interesantes atractivos para un país que, desde el punto de vista formal, es considerado como una monarquía absoluta, no existe el voto femenino, su cuerpo militar solo tiene 100 soldados, su nacionalidad solo se concede, y hasta la fecha es el único país que no ha participado en unos Juegos Olímpicos.

Artículo publicado en El Rancagüino sobre Ciudad del Vaticano el 18 de junio de 2017.

Deja un comentario