Después de 103 partidos, miles de kilómetros recorridos entre Estados Unidos, México y Canadá y un mes de emociones, el Mundial 2026 llega a su último capítulo. Este domingo, España y Argentina saltarán al césped del estadio Nueva York/Nueva Jersey para disputar la final por el título. Un encuentro que enfrenta a dos selecciones que llegaron por caminos distintos, pero con el mismo objetivo: escribir una nueva página en la historia del fútbol.
No será una final cualquiera. Por primera vez desde que existe el Mundial, los vigentes campeones de la Eurocopa y de la Copa América se medirán por el título planetario. Además, el historial entre ambos refleja una rivalidad equilibrada. Seis triunfos para cada selección y dos empates en 14 enfrentamientos.
También será apenas el segundo cruce entre españoles y argentinos en una Copa del Mundo. El único antecedente ocurrió hace exactamente 60 años, cuando la Albiceleste venció por 2-1 en la fase de grupos del Mundial de Inglaterra 1966 gracias a un doblete de Luis Artime.
La definición de este domingo será la 22° final de la historia de los Mundiales FIFA. Brasil continúa siendo el país más ganador, con cinco títulos. Alemania lidera el listado de finales disputadas con ocho. Ahora, una nueva historia está lista para escribirse.
La solidez española frente al ataque argentino
España fue la primera selección en asegurar su presencia en la final tras eliminar a Francia por 2-0. Desde entonces, el equipo de Luis de la Fuente no ha dejado dudas. Seis victorias, un empate y apenas un gol recibido convierten a La Roja en la defensa más efectiva del campeonato.
La campeona del mundo en Sudáfrica 2010 buscará su segunda estrella apoyada en una identidad muy definida. El control del balón sigue siendo su principal argumento, con Rodri y Pau Cubarsí entre los jugadores con más pases completados del torneo, mientras que Lamine Yamal volvió a confirmar por qué es considerado una de las grandes figuras del fútbol mundial.
En ofensiva, Mikel Oyarzábal llega como el máximo referente. El delantero suma cinco goles en esta Copa del Mundo y está a una anotación de convertirse en el segundo máximo goleador español en la historia de los Mundiales, solo por detrás de David Villa.
España, además, pondrá en juego un registro histórico. Si evita la derrota, establecerá el récord absoluto de partidos invictos entre selecciones nacionales, superando la marca de 37 encuentros que comparte actualmente con Italia.
Argentina va por el bicampeonato, Messi busca otra página para la eternidad
Del otro lado aparece una Argentina que llega con un recorrido perfecto. El equipo dirigido por Lionel Scaloni ganó sus siete partidos, convirtió 19 goles (su mejor registro histórico en una Copa del Mundo) y buscará defender con éxito el título obtenido en Qatar 2022.
La Albiceleste intentará conquistar su cuarta estrella para igualar a Alemania e Italia. También aspira a un logro reservado para muy pocos: convertirse en apenas la tercera selección que gana dos Mundiales consecutivos, después de Italia en 1934 y 1938 y Brasil en 1958 y 1962.
Buena parte de las miradas estarán puestas, inevitablemente, en Lionel Messi. El capitán argentino disputará su partido número 34 en Mundiales, ampliando un récord que ya le pertenece, y alcanzará un hito reservado hasta ahora únicamente para Cafú: disputar tres finales de la Copa del Mundo. Si además aparece desde el inicio, será el primer futbolista en ser titular en tres definiciones mundialistas diferentes.
Pero Argentina no depende exclusivamente de su capitán. Julián Álvarez y Lautaro Martínez llegan en un gran momento ofensivo. Además, el mediocampo liderado por Enzo Fernández y Leandro Paredes ha sido uno de los motores futbolísticos del equipo durante todo el torneo.
Las cifras también respaldan a la Scaloneta. El conjunto argentino acumula 13 partidos consecutivos marcando al menos dos goles en Copas del Mundo, una racha inédita en la historia del certamen, y llega invicto en sus últimos 13 encuentros mundialistas.
La Final del Mundial 2026 enfrentará, en definitiva, a dos selecciones que representan modelos distintos de juego, pero igualmente exitosos. España buscará imponer el control y la paciencia; Argentina intentará aprovechar su intensidad ofensiva y la jerarquía de un plantel acostumbrado a competir en los grandes escenarios.
Solo uno levantará la Copa del Mundo. El otro quedará a las puertas de la gloria. En Nueva York/Nueva Jersey, el Mundial escribirá este domingo su último y más esperado capítulo.
