La primera semifinal fue impresionante, aunque no de la manera que muchos esperaban. Después del penal que Mikel Oyarzábal convirtió en gol, al minuto 22, se estableció un dominio total de España sobre Francia. Cubriendo el terreno, marcando los tiempos del juego y neutralizando al rival.
El gol de Pedro Porro (58′) fue una confirmación de ese dominio, que se mantuvo hasta el silbato final. Por segunda vez en su historia, España jugará una final de Copa del Mundo. Llegará invicto, con solo un gol en contra y en un gran momento, sostenido en un juego fluido y con identidad clara, obra de su estrenador Luis de la Fuente.
La segunda semifinal del Mundial enfrenta a dos selecciones con caminos sólidos y una historia cargada de capítulos inolvidables. Inglaterra llega invicta y con una ofensiva liderada por Harry Kane y Jude Bellingham, mientras que Argentina busca extender su dominio reciente en Copas del Mundo de la mano de Lionel Messi y el equipo de Lionel Scaloni.
Un duelo con historia y presente de alto nivel
Inglaterra y Argentina volverán a encontrarse en una Copa del Mundo este miércoles, cuando disputen la segunda semifinal de la Copa del Mundi en el Estadio Atlanta. Será el 15° enfrentamiento entre ambas selecciones en el historial general. Ventaja para los ingleses, que registran seis victorias contra tres de la Albiceleste, además de cinco empates.
El partido marcará el sexto cruce entre ambos en una Copa del Mundo. Rivalidad que ha dejado algunos de los episodios más recordados del fútbol. Inglaterra se impuso en Chile 1962 (3-1), Inglaterra 1966 (1-0) y Corea/Japón 2002 (1-0). Mientras que Argentina celebró en México 1986 (2-1), con el histórico doblete de Diego Maradona. En Francia 1998 igualaron 2-2 y la clasificación fue para los sudamericanos en la definición por penales.
El antecedente de 1986 sigue siendo el último triunfo argentino sobre Inglaterra en los 90 minutos y uno de los partidos más emblemáticos en la historia de los Mundiales. Esta vez, además, Lionel Messi disputará por primera vez un encuentro frente a Inglaterra en su carrera internacional.
La llegada de Inglaterra a semifinales
Los europeos llegan con una campaña invicta de cinco triunfos y un empate. En las rondas eliminatorias dejaron en el camino a RD Congo, México y Noruega, este último en tiempo extra. El equipo dirigido por Thomas Tuchel acumula cuatro victorias consecutivas y busca enlazar cinco por primera vez desde el Mundial de 1966, torneo en el que conquistó su único título.
Harry Kane atraviesa un momento excepcional. El capitán suma seis goles en el torneo y alcanzó la misma cifra que consiguió al quedarse con la Bota de Oro en Rusia 2018. A su lado, Jude Bellingham también registra seis tantos, convirtiendo a Inglaterra en la primera selección que cuenta con dos futbolistas con al menos seis goles en una misma edición mundialista.
La misión de Argentina en su defensa del título
Argentina, en tanto, mantiene el rendimiento perfecto tras seis victorias consecutivas y es el equipo más goleador del campeonato, con 17 anotaciones. El vigente campeón del mundo acumula además doce partidos invicto en Copas del Mundo y una racha histórica de doce encuentros consecutivos marcando al menos dos goles.
Lionel Messi continúa siendo el gran referente ofensivo. El capitán argentino comparte el liderato de goleo del torneo con Kylian Mbappé, ambos con ocho conquistas, y lidera la competición en remates. Frente a Inglaterra disputará su partido número 33 en Mundiales y se convertirá en el primer futbolista en alcanzar 16 encuentros de fase eliminatoria en la historia del torneo.
La selección dirigida por Lionel Scaloni también presenta registros sobresalientes en instancias decisivas. Nunca ha sido eliminada en una semifinal mundialista y buscará extender una marca perfecta que incluye las clasificaciones obtenidas en 1930, 1986, 1990, 2014 y 2022.
Con dos selecciones que llegan invictas, ofensivas y respaldadas por figuras de talla mundial, la semifinal promete añadir un nuevo capítulo a una de las rivalidades más emblemáticas de la historia de los Mundiales. El premio será un lugar en la gran final y la posibilidad de seguir soñando con levantar el trofeo más importante del fútbol.
