Jugar desde el teléfono ya no implica depender exclusivamente de la pantalla táctil. El nuevo Rovix, mando inalámbrico para móviles de GXTrust, apuesta por trasladar una experiencia de control más cercana a la de una consola a dispositivos iPhone y Android.
El accesorio utiliza Bluetooth 5.0 y está diseñado para funcionar con juegos móviles compatibles con mandos. También puede utilizarse con servicios de gaming en la nube y permite acceder desde el teléfono a determinados juegos de PlayStation 5 y PC mediante las funciones de juego remoto correspondientes.
La propuesta apunta así a quienes buscan una alternativa a los controles táctiles durante viajes, desplazamientos o sesiones de juego fuera de casa. Su formato permite llevar el mando junto al smartphone sin depender de una consola o un computador.
Controles y precisión
Entre sus principales características están los gatillos y joysticks con sensores de efecto Hall. Esta tecnología utiliza sensores magnéticos para registrar el movimiento y evita uno de los problemas habituales de los joysticks tradicionales: el stick drift, fenómeno que puede provocar movimientos no deseados con el desgaste.
El Rovix incorpora además 20 botones, entre ellos dos controles traseros programables. Esta configuración amplía las posibilidades de asignación de funciones y puede resultar especialmente útil en títulos que requieren múltiples acciones durante una partida.
El teléfono queda sujeto mediante una pinza de goma con mecanismo de resorte, diseñada para adaptarse a smartphones de distintos tamaños. De esta manera, la pantalla permanece en el centro del mando mientras los controles quedan ubicados a ambos lados.
Otro aspecto relevante es su autonomía. El mando cuenta con una batería recargable integrada que ofrece hasta 12 horas de uso, según las especificaciones del fabricante. La duración real puede variar dependiendo de las condiciones de utilización.
Un formato pensado para transportar
El Rovix también incorpora elementos destinados al transporte y la personalización. GXTrust incluye una funda rígida protectora, pensada para guardar el mando cuando no está en uso y facilitar su traslado.
A esto se suman dos pares de carcasas magnéticas intercambiables y una cruceta (D-pad) sustituible, opciones que permiten modificar algunos elementos físicos y el aspecto del accesorio.
Con esta combinación, el Rovix se presenta como una alternativa para convertir el smartphone en una plataforma de juego más próxima a la experiencia tradicional de una consola. Su compatibilidad con iOS y Android, controles Hall, botones programables y autonomía buscan responder a las necesidades de quienes utilizan el móvil como dispositivo de gaming habitual o complementario.
