(EUROPA PRESS) La Fórmula 1 confirmó la ampliación de su vínculo con el Circuit de Barcelona-Catalunya, asegurando la presencia del Gran Premio en el calendario hasta, al menos, 2032. El nuevo acuerdo contempla que la carrera se dispute en años alternos, específicamente en 2026 —ya programado—, 2028, 2030 y 2032.
La decisión implica que el trazado catalán compartirá rotación con el histórico Circuit de Spa-Francorchamps, uno de los escenarios más emblemáticos del campeonato. De esta forma, ambos circuitos se alternarán en determinadas temporadas, en un contexto donde la categoría busca equilibrar tradición y expansión global.
La renovación supone un espaldarazo para Barcelona, que en los últimos años había enfrentado incertidumbre respecto a su continuidad en el calendario. La creciente competencia de nuevos destinos, especialmente en Asia y Medio Oriente, había puesto presión sobre los grandes premios europeos tradicionales. Sin embargo, el peso histórico y la infraestructura consolidada del trazado catalán resultaron determinantes para asegurar su permanencia.
Desde su debut en 1991, el circuito se convirtió en una referencia técnica para equipos y pilotos. Su combinación de rectas largas y curvas de alta exigencia lo transformó en un escenario habitual de pruebas de pretemporada y en un punto clave para evaluar el rendimiento aerodinámico de los monoplazas.
Rotación para un calendario global
El modelo de alternancia responde a la estrategia de la Fórmula 1 de diversificar sedes sin saturar el calendario. En los últimos años, la categoría ha ampliado su presencia en mercados estratégicos, lo que obligó a replantear la continuidad anual de ciertos grandes premios históricos.
En ese escenario, la rotación con Spa-Francorchamps permite preservar dos circuitos clásicos dentro de una planificación más flexible. Ambos trazados son altamente valorados por los pilotos: mientras Spa destaca por su desafiante combinación de curvas rápidas y desniveles naturales, Barcelona ofrece un layout técnico que exige precisión y equilibrio mecánico.
Para Cataluña y para España, mantener la Fórmula 1 representa un impacto económico significativo. El Gran Premio atrae a miles de aficionados internacionales cada temporada, generando ingresos en hotelería, transporte y comercio local. Además, refuerza la proyección internacional de la región como sede de grandes eventos deportivos.
La confirmación hasta 2032 también entrega estabilidad a organizadores y autoridades locales, que podrán planificar inversiones y mejoras con un horizonte claro. En un campeonato cada vez más competitivo en términos comerciales, asegurar presencia a largo plazo no es un detalle menor.
Así, el Circuit de Barcelona-Catalunya seguirá formando parte del mapa mundial de la Fórmula 1, aunque bajo un formato alternado. Una fórmula que combina tradición y modernidad, y que garantiza que el rugido de los motores seguirá escuchándose en Montmeló durante buena parte de la próxima década.
