NBA Finals: Celtics a un paso del título

En el tercer juego de las NBA Finals, los Boston Celtics mantienen su invicto como visitantes y quedan cerca de ganar el campeonato.

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Se sabía de antemano, que al cambiar de entorno en estas NBA Finals, también podría cambiar la dinámica luego de los dos primeros partidos. Con diferencia de dos triunfos a favor de los Celtics, los locales Mavericks necesitaban tener un buen comienzo en el tercer partido y empezaron jugando un básquetbol de alto vuelo sacando una ventaja tempranera de 14 puntos, encestando en casi todas las posesiones. Eso sí, antes de terminar el primer cuarto, el equipo de Boston ya estaba reaccionando llegando a colocarse un punto abajo, diferencia que siguió hasta llegar al intermedio.

El tercer cuarto fue donde comenzó a inclinarse el juego a favor de los Celtics. En otro momento, el tercer cuarto solía ser fatídico, pero acá terminaron sacando la casta con intensidad, inteligencia y madurez. La intensidad para seguir jugando en defensa, al grado de terminar cansando a los mejores jugadores de Dallas. La inteligencia para mantener la compostura, aún estando abajo en el marcador y la madurez para hacer las jugadas adecuadas, como ocurrió en el cierre del tercer período y comienzo del último cuarto, donde llegaron a sacar diferencia de 21. Todo gracias a una sucesión de tiros y entre medio, una volcada espectacular (otra más) de Jaylen Brown al final del tercer cuarto.

Los Mavericks intentaron remontar en los minutos finales, en parte por malas decisiones de los Celtics, pero no fue suficiente. Y para peor en caso del equipo que está haciendo de local esta semana, Luka Doncic fue descalificado por acumulación de faltas, cuando aún faltaban 4:12 para el final del partido. Tal como ha sido en otros momentos de la temporada, cuando la presión acechaba, los Celtics supieron responder. Fue crucial el triple convertido por Derrick White (otra vez apareciendo en el clutch), sacando distancia de seis puntos a menos de tres minutos para el final. Otra sólida performance colectiva de los Boston Celtics, que los deja con ventaja de 3-0 en esta serie por el título de la NBA. Podrían barrer el viernes y lo más importante, asegurar el ansiado 18° campeonato.

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Jaylen Brown anotó 24 de sus 30 puntos en la segunda mitad, contribuyendo al triunfo de los Boston Celtics sobre los Dallas Mavericks en el tercer juego de las NBA Finals.

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Los Jays juegan, brillan y se complementan: se habló hasta la saciedad de la baja puntuación de Jayson Tatum en los dos primeros partidos de la serie. Fue el propio Tatum quien encabezó las anotaciones célticas en este tercer partido y fue uno de los responsables de la reacción después de un lento comienzo. De hecho, terminó la primera mitad con 20 puntos y acabó el juego con 31. Entraron muchos tiros que no caían en los juegos anteriores e insistió con postearse y meterse dentro de la llave, cada vez que podía. Como si fuera poco, añadió seis rebotes y cinco asistencias. Por su parte, Jaylen Brown jugó de menos a más. Después de anotar solo seis puntos en la primera mitad, se destapó en la segunda mitad anotando 24, completando 30 en todo el juego. Entre Tatum y Brown, encestaron 23/48 y dieron 13 asistencias. Un dúo letal.

No Kristaps, no problem: la baja por lesión de Kristaps Porzingis fue la historia previo al comienzo de este partido. Ciertamente, se generó mucho ruido después de la lesión por la que no pudo terminar el segundo juego. Pero es igualmente cierto que los Celtics ya saben como jugar sin letón, quien ha estado presente en solo seis partidos en todos los playoffs. El problema repercutía a nivel de rotación, obligando a que tuviera que jugar alguno de los reservas. El entrenador Joe Mazzulla eligió a Xavier Tillman para cubrir tal espacio, pese a su escasa participación en los playoffs. Jugó once minutos de altísima calidad, sobre todo a nivel defensivo, imponiendo presencia, tamaño y flexibilidad para hacer cambios de marca, cuando era necesario. Cuatro rebotes y tres tapones, además se dio el lujo de convertir un triple (en su único lanzamiento), el cual fue celebrado efusivamente por toda la banca de los Celtics.

Aportes sustanciales: hubo desempeños que no se captaron numéricamente, pero sí en cuanto a intangibles. Jrue Holiday registró 9 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias, pero lo más importante fue como ayudó a ordenar a los Celtics en defensa y cómo asumió en tramos cruciales el marcaje personal sobre Kyrie Irving. Por su parte, Derrick White anotó 16 puntos y tuvo una destacada eficiencia de triples, anotando 4/9. De hecho, aquel triple que convirtió faltando 2:48 para el final, comenzó a liquidar el partido. Nuevamente, el # 9 apareciendo en las más difíciles. Y desde la banca, un aporte muy valioso de Sam Hauser con nueve puntos (3/4 triples) en 14 minutos jugados, y en defensa colocando muy buenas marcas sobre Luka Doncic y Kyrie Irving, manteniendo el balance y llegando a incomodar a las estrellas de los Mavericks.

Manteniendo patrones: si bien, el porcentaje de triples no ha sido tan exuberante como fue en el resto de la temporada, los Celtics mantienen su forma de juego y por lo mismo han mantenido relativamente su volumen de lanzamientos. De hecho, ganaron este tercer partido encestando 17/46 triples (37.0%) y en lo que va de serie, su porcentaje total en tiros de tres puntos es 33.9%. Algo que han sabido mantener es su continuo movimiento y sucesión de pases. En este juego, 26 de sus 38 canastas surgieron mediante asistencias. Jaylen Brown destacó en ese aspecto, con ocho asistencias, seguido por Jayson Tatum y Jrue Holiday con cinco cada uno.

No alcanza con Luka y Kyrie: de vuelta en casa, Kyrie Irving mejoró su desempeño y tuvo su mejor partido de esta serie con 35 puntos. Luka Doncic mantuvo relativamente sus registros de los duelos anteriores, y convirtió 27 puntos. Pero, conforme pasaba el partido, la ofensiva consistía básicamente en cualquiera de sus dos figuras buscando inventarse un tiro. Lograron anotar en alta cantidad, pero terminaron desgastados. Para peor, Doncic llegó al límite de seis faltas, dejando el partido con más de cuatro minutos por jugar. El equipo de Dallas parece estar haciendo su mejor esfuerzo, Jason Kidd empleó once jugadores en su rotación (algo muy poco común en finales). Pero no, no encuentran una forma y sobre todo, una consistencia como equipo.

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