Innsbruck, Austria: los más alpinos de Europa

La capital de Tirol está rodeada de montañas de norte a sur, y es vecina de cuatro países. Su cuidad es pequeña, pero sabe mezclar ruralidad y urbanidad, disfrutando de los deportes de invierno, junto con ofrecer dulces y brillantes atractivos a sus diversos visitantes.

Innsbruck

  • Fecha del viaje: 2 de septiembre de 2013.

Pese a que Heidi, la niña de los Alpes, vivía con su entrañable abuelito en la localidad suiza de Maienfeld, muchos dicen que la novela infantil en dos tomos -posteriormente hecha serie de TV- de Johanna Spyri pareciera haberse contextualizado en Innsbruck. Es que la ciudad austriaca no solo es conocida por ser eminentemente alpina -rodeada por las montañas Nordkette, Patscherkofel y Nockspitze-, sino también por su gran cercanía a Italia, Alemania, Liechtenstein y Suiza.

Todo esto tiene que ver con su historia. Innsbruck es la capital del Estado Federado de Tirol, una región que perteneció al Imperio Austrohúngaro hasta fines de la Primera Guerra Mundial, cuando una parte (llamada Tirol del Sur) fue entregada a Italia; pese a deseos de reunificación y de independencia durante el siglo XX, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial, hoy ambas zonas conviven perfectamente, gracias a continuos acuerdos de colaboración facilitados por la Unión Europea. Como dirían Los Prisioneros, “no necesitan ni banderas ni fronteras”.

Si bien comparten idioma y costumbres, pero en Austria lo que más le gusta es demostrar es que no son Alemania. Por ejemplo, en la entrega de Múnich mencionábamos su vestimenta típica (estilo Oktoberfest), la que podríamos encontrar fácilmente buscando en Google el término “traje tirolés”, aunque hay diferencias específicas (como el estilo de camisa o los adornos en pantalones) es muy habitual ver en pleno centro de Innsbruck muchas tiendas con este tipo de vestimentas para jóvenes.

Pese a su importancia, Innsbruck es una ciudad relativamente pequeña: no supera los 125 mil habitantes. La mayoría de ellos disfrutan de la práctica de deportes como el esquí y el montañismo. De hecho, la ciudad fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en 1964 y 1976, así como también de los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2012. Tanta fue la importancia de estos eventos que especialmente para ellos se construyó el Trampolín de Bergisel (Bergiselschanze), un referente mundial para el salto olímpico en nieve.

Bergiselschanze
El Bergiselschanze, trampolín construido especialmente para los Juegos Olímpicos de Invierno 1964, es un referente mundial para el salto olímpico en nieve.

Otra de sus principales atracciones es la Catedral de Santiago (Dom zu St. Jakob), que en su rededor cuenta con un cementerio. Con un estilo barroco, en su interior contiene la tumba del archiduque Maximiliano III y con la imagen de María del Socorro en el altar mayor, muy venerada por la cristiandad mariana. En una zona más periférica se pueden conocer las denominadas “Granjas del Tirol”, aquellas donde es posible imaginar a Heidi cantando a su abuelito, una experiencia realmente imperdible, especialmente tras descubrir cómo son los establos.

Establos en Austria
Estas casas son establos… ¡Sí, lee bien! Dentro solo tienen vacas con sus pastores. De hecho, las flores que acompañan las ventanas no son un adorno, están estratégicamente ahí porque alejan las moscas.

Si de comida se trata, los austriacos pueden ofrecernos dulces delicias, sobre todo con sus strudels (ver recuadro). Aunque quizás el principal motivo para que muchas mujeres -y muchos hombres buscando el regalo perfecto- visiten la ciudad sea para conocer el Museo de Swarovski, recorrer sus brillantes suelos y paredes, y adquirir alguno de sus múltiples diamantes.

En síntesis, Innsbruck es una de las ciudades más cosmopolitas de Austria, que mezcla de gran forma sus áreas rurales y urbanas, ofreciendo grandes encantos y gloriosos paisajes, todo ellos con la permanente compañía de las gélidas aguas del río Emo.

Anecdotarios de Viajes / Innsbruck, Austria
Artículo publicado en El Rancagüino sobre Innsbruck el 5 de marzo de 2017.
Innsbruck, austriA

#OjoAlDato

¿Dónde comer?

Strudel Cafe Kröll (Hofgasse 6). Cuentan con diferentes tipos de pasteles, tortas y tartas, pero lo más importante… una variedad de strudels para aburrir. Con frutilla, mango, frambuesa, naranja, limón o la fruta que se les ocurra.

Strudel Cafe Kröll Innsbruck
Strudel Cafe Kröll. Foto: Strudel Cafe.
Teleférico de Nordkettenbahnen
Teleférico de Nordkettenbahnen. Foto: Innsbruck.info

¿Qué visitar?

Teleférico de Nordkettenbahnen (Höhenstraße 145). Ver a Innsbruck desde las alturas, con las cordilleras acompañando, es realmente fascinante. En el sector, además, hay una serie de museos y otras experiencias complementarias que merecen la pena visitar.