Peñíscola, España: un bonito pueblo con playa y castillo

Cuando el Papa Benedicto XIII eligió la zona como sede pontificia, se erigió una ciudad en su rededor. Sus habitantes, con una evidente tradición católica, se sorprendieron cuando hace unos años las grabaciones de la serie Game of Thrones desbordaron el municipio valenciano.

Peñíscola

  • Fecha del viaje: 16 de marzo de 2013.

En España hay una amplia tradición de pueblos pequeños, con encantos turísticos, fiestas locales y una irresistible variedad gastronómica. Todo eso se mezcla con la cordialidad tradicional de estas zonas, donde agradecen la llegada de forasteros, quienes muchas veces eligen estos destinos como lugares de paso.

Considerado como uno de “los pueblos más bonitos de España”, la península de Peñíscola tiene una serie de encantos propios de su enclave geográfico: muelles, bahía y playa. A todo ello se suma un castillo que data del siglo XIV, cuya visión panorámica hacia el pueblo es realmente fascinante.

La zona que acompaña al denominado “Castillo del Papa Luna” (construido por la orden católica Los Templarios y usado como sede pontificia por Benedicto XIII de Aviñón) cuenta con más de 60 metros de altura sobre el nivel del mar; largas y angostas calles; una serie de restoranes, bares y tiendas varias; y uno que otro artista callejero.

Calles de Peñíscola
Por ser un “destino de paso” entre Valencia y Barcelona, Peñíscola recibe a menudo una serie de turistas que solo transitan por algunas horas.

Solo hace unos años el tránsito habitual de turistas terminó desbordándose debido a grabaciones de la sexta temporada de Game of Thrones, en el cual participaron 1.200 extras. Todo ello produjo que los visitantes se gastaran aproximadamente un millón de euros en la pequeña ciudad de la Comunidad Valenciana.

No más de 7.300 los peñiscolanos que, por su origen católico, tienen una serie de fiestas locales en honor a San Antonio Abad, San Isidro, San Pedro y San Antonio, además de homenajes a su patrona, la Virgen de Ermitania. Dentro de sus distintas celebraciones, también destaca su Festival Internacional de Jazz que acompaña las noches veraniegas de julio.

La simpatía de los habitantes con los turistas tiene que ver con que, en temporada baja, Peníscola es simplemente un lugar de tránsito que está en el camino entre dos grandes ciudades como Barcelona y Valencia. Por ello es muy habitual que simplemente sea una parada para dar una vuelta, tomar algunas fotos y comer algo, sin un número considerable de pernotaciones.

Quizás eso explica por qué se escucha mucho a los peñiscolanos repetir a sus visitantes: “quédese a dormir esta noche, no se va a arrepentir”.

Anecdotarios de Viajes / Peñíscola, España
Artículo publicado en El Rancagüino sobre Peñíscola el 4 de diciembre de 2016.
PEÑÍSCOLA, ESPAÑA

#OjoAlDato

¿Dónde comer?

Bar Roca (Plaza de Armas 9). En pleno centro de la ciudad ofrece los bocadillos tradicionales, además de refrescantes alternativas: jugos de fruta natural, helados, granizados y horchata fresca, tradicional bebida española que se sirve fría en verano.

Bar Roca
Bar Roca. Foto: Facebook.
Castillo del Papa Luna, Peñíscola
Considerada como ciudad desde 1707, el Castillo del Papa Luna estimuló fuertemente el desarrollo en el sector.

¿Qué visitar?

Castillo Palacio de Peñíscola (Calle Castillo S/N). Pese a todo lo ya mencionado, no se puede dejar de enfatizar que es el destino turístico por excelencia de la ciudad. Si las construcciones históricas no son lo tuyo, puedes contemplar la zona costera.